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En la inauguración del Año Judicial

Ministra de Justicia es agredida en Sucre

Ministra de Justicia es agredida en Sucre

La ministra de Justicia, Celima Torrico, fue insultada, agredida, cercada y retenida por al menos tres horas y media, durante la inauguración del año judicial en Sucre. Similar suerte corrieron tres legisladores del MAS que se encontraban en el lugar y autoridades judiciales. El Gobierno acusó a los manifestantes de “racistas” y “fascistas” y advirtió que no tolerará más acciones en contra de autoridades del Ejecutivo.

Según Correo del Sur, la movilización de los sucrenses se activó desde media tarde ante el rumor de que el presidente Evo Morales llegaría a la ciudad para participar en la apertura de actividades del Poder Judicial. Como el Mandatario no asistió, la ola de insultos y agresiones se volcaron contra la ministra Torrico y los parlamentarios masistas que la acompañaron.

Todo el acto inaugural se desarrolló en medio de los estruendos de los petardos, cachorros de dinamita y estribillos en contra del Gobierno. No se salvaron de los insultos los militares y policías. A los primeros les dijeron “vendidos” y a los efectivos del orden, quienes guardaron la calma, les insultaron y advirtieron con hacerlos escapar nuevamente hasta Potosí.

Mientras el presidente de la Corte Suprema, Héctor Sandoval, daba lectura a su discurso-informe, en el que rechazó la injerencia e intromisión en este Poder, afuera empezaban a llegar más sucrenses que rodeaban el edificio. Se dividieron en grupos encabezados por dirigentes de la Federación Universitaria Local, la Liga Sucrense, funcionarios municipales y dirigentes vecinales, tomando el control de todas las puertas de ingreso, incluso pusieron alambres a algunas de ellas.

Insultos racistas

Así, entre aplausos, silbidos, agresiones e insultos fueron recibidos y despedidos los invitados al acto inaugural del año judicial 2008. La más ofendida por la turba fue la ministra Torrico, quien llegó en representación del Poder Ejecutivo, escoltada por los parlamentarios masistas Wilber Flores, Elsa Calle y Paola Álvarez.

La Ministra fue agredida cuando se disponía a entrar en la Corte Suprema, le jalaron de su chompa, le insultaron y hasta le arrojaron piedras. La turba tardó en reaccionar al darse cuenta de su presencia, sino el desenlace pudo haber sido aún peor.

A las 17.15, “los Amarillos de Bolivia”, escoltas del Poder Judicial, acababan de rendir su revista y posterior saludo protocolar al Presidente de la Corte Suprema de Justicia, quien fue silbado al no ser reconocido. Desde ese momento empezaron los incidentes mientras el acto de inauguración del año judicial se desarrollaba a puertas cerradas.

“¡Fusil, metralla, Rada sí dispara!”, “¡Evo a Chonchocoro!”, decían los estribillos para el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, y el presidente Morales, mientras que a la Ministra le gritaban “¡Celindia, Celindia…!”. Muchos invitados rezagados pasaron apuros y algunos se quedaron fuera, sindicados de ser autoridades masistas o paceños, por vestir traje de terno o pollera.

Entre la muchedumbre una señora pidió pacificación, pero su pedido fue acallado y la echaron del lugar. Además se vio a jóvenes con distintivos falangistas con camisas blancas distribuyendo petardos.

Eran tres grupos movilizados. Dos hacían una vigilia en la parte posterior del edificio de Justicia encabezados por la dirigencia de la Federación Universitaria Local (FUL) y el grupo más numeroso se apostó en la puerta principal de la Corte Suprema.

En rechazo al Gobierno, la gente apostada en el lugar quemó la nueva Constitución Política del Estado (CPE) y wiphalas.

Más agresiones

Los policías también pasaron sustos. En más de una ocasión estuvieron a punto de ser desalojados del lugar, insultados por su actuación en los conflictos de noviembre.

“¡Esto es Sucre, Sucre se respeta!”, coreaban. El vehículo oficial quemado hace semanas en la parte trasera del Teatro Gran Mariscal, que ni la Alcaldía ni ninguna otra institución retiró, fue trasladado hasta el frontis de la Suprema. En él pegaron un cartel que decía “Trans El Alteño”, “Celima, tu vehículo te espera”.

Mientras pasaba el tiempo y concluía el acto inaugural, la desesperación salió de control y los rumores empezaban a correr. La gente que pasaba la voz decía que la Ministra iba a salir del edificio disfrazada de policía, e inmediatamente extendieron alambres en algunas puertas.

Ni el fiscal general, Mario Uribe, se salvó. Esta autoridad fue insultada y golpeada con un mástil en la cabeza. Los disparos de petardos también llegaron a las ventanas del edificio contra un camarógrafo del canal estatal.

A las 21.00, tras el cerco instalado en torno al edificio de la Corte Suprema de Justicia, permanecían en el interior de la infraestructura la titular de Justicia y los parlamentarios suplentes Elsa Calle y Wilber Flores. Cerca de la medianoche, fuentes oficiales comunicaron que los policías evacuaron a esta autoridad del lugar, pero se desconocía el detalle de la hora y cómo aconteció su liberación.

Intolerancia

El 2 de abril, constituyentes masistas fueron agredidos en la capital oriental.

El 24 de noviembre, Evo Morales fue apedreado en la universidad pública cruceña.

El Jefe de Estado también fue insultado por los unionistas el mes pasado.

La casa del concejal cruceño del MAS, Osvaldo Peredo, sufrió un atentado en noviembre.

El Ejecutivo acusa a Nava y a los cívicos

El viceministro de Seguridad Ciudadana, Marcos Farfán, acusó a la alcaldesa de Sucre, Aydeé Nava, de organizar grupos de “choque” junto a los miembros del Comité Interinstitucional en una clara muestra de “intolerancia, racismo y fascismo”.

“Precisamente a sabiendas de que había estos riesgos de que nuevamente se reactiven grupos de choque es que el presidente de la República (Evo Morales) no asistió allá (...) y la Ministra de Justicia fue en representación del Gobierno y hemos sido sorprendidos”.

Remarcó que estas actitudes se dan en forma permanente contra mujeres por el “pecado de utilizar pollera”. Además dijo que Torrico fue blanco de insultos y se melló su dignidad. Lamentó que estos hechos se produzcan cuando el Presidente propicia un clima de diálogo entre los prefectos de la “media luna”, que se espera se efectúe el 7 de enero.

Farfán no supo explicar por qué no se tomaron medidas de seguridad para proteger a Torrico, pese a contar con la información sobre las agresiones que se tenían planeadas.

“Ya no estamos dispuestos a seguir permitiendo que al primer dignatario de la República se sigan expresando estos hechos de agresiones que se han producido en Santa Cruz, en Sucre y en muchos lugares del país”.

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