LA IMAGEN DE LA DERROTA
En política, no hay derrotas dulces. La derrota tuvo ayer su imagen, para la historia de estas elecciones, en el expresivo rostro de Elvira Rajoy, acorde con el visible desaliento de su marido y propio de quien está en la intimidad de las decisiones que vendrán. En los centros de poder económico más próximos al PP no hubo sorpresa porque ayer se concretaba el resultado que tenían descontado. Apenas cuarenta y ocho horas antes, uno de los más importantes empresarios del país, ideológica y en cierto modo económicamente muy del PP, decía a este Off The Record que se iban a reproducir, punto arriba, punto abajo, los resultados de 2004. No era eso lo que decían las encuestas, que vaticinaban estrechamiento de márgenes, incluso la posibilidad de que muy pocos puntos de ventaja del PSOE dieran algún escaño de ventaja al PP. Resulta que el olfato, el instinto o como quiera decirse, de los grandes financieros y empresarios sabe más de sociología que el de refinados y profesionales sociólogos. Por algo están donde están. Como aquel otro gran empresario (muy “político” y hoy feliz, porque le ha salido redonda la jugada de los movimientos de las últimas semanas) que dio un veredicto demoledor cuando José María Aznar designó sucesor, para casi general sorpresa (no fue sorpresa, por ejemplo, en Prisa, donde lo habían vaticinado desde meses antes), a Mariano Rajoy: “Es un buen tipo, pero es el candidato imposible, nunca ganará unas elecciones”. Y lo explicaba: no por él mismo, sino por lo que más le diferencia de Rodrigo Rato, que es el mal tino para escoger y dirigir equipos.
LA DECISIÓN INADECUADA EN EL MOMENTO INOPORTUNO
No sólo en los círculos empresariales y financieros, también en círculos políticos y académicos del entorno del PP, el veredicto unánime, anoche, era que la campaña ha sido un desastre, siempre a remolque del PSOE, sin iniciativas propias. “Frente a un equipo de propaganda y marketing tan poderoso y hábil como el del PSOE, no se pueden hacer juegos de salón, programitas de andar por casa, fichajes de última hora”, dice a este Off The Record el mismo gran empresario que había vaticinado la repetición de los resultados de 2004. Hace apenas una semana, un relevante banquero comentaba a sus colaboradores más próximos que la solución dada, en plenas vísperas electorales, al contencioso entre Aguirre y Ruiz-Gallardón había sido la peor posible, la de “los dos, fuera”, que trasmitió la imagen de cubrirse las espaldas, esto es, la probabilidad de perder las elecciones. El banquero opinaba que la mejor hubiera sido la contraria, los dos, dentro, y la intermedia, dejar a Ruiz-Gallardón en la lista si Aguirre hubiera optado por seguir al frente de la CAM. Ahora, la situación es compleja, porque Rajoy carece de sustituto de fuste para ejercer de jefe de la oposición durante estos cuatro años.
¿KAFKA EN LA CALLE GÉNOVA?
Ni Rato, ni Aguirre, ni Ruiz-Gallardón están en el Congreso. Y como toda situación, por mala que sea, es susceptible de empeorar, alguien, todavía en caliente, proponía ayer, dentro de Génova, una fórmula más cerca de Kafka que de la sensatez política: una especie de diarquía, con Rajoy como presidente del partido y jefe de la oposición parlamentaria, y un candidato fuera del Congreso pero ya proclamado para 2012. Claro que parece una broma del muy castizo género del astrakán, pero decirse, se dijo. En un edificio no muy distante alguien abrió mucho los ojos cuando se lo contaron y recordó con pesimismo que el sueño de la razón produce monstruos. Pero ya se preparan otras alternativas. De hecho, y descontado como daban el resultado, ya se estaban preparando desde semanas atrás en importantes centros de decisión del complejo mapa de la derecha. Lo contaremos en este Off The Record, porque vienen momentos apasionantes en ese espacio político.