Rusia ha lanzado esta madrugada un ataque sobre Kiev que además de viviendas civiles, ha afectado a la delegación de la Unión Europea en la capital ucraniana.
Las autoridades europeas han tildado el bombardeo contra su sede como algo "deliberado" y han recriminado a Vladimir Putin los ataques en un momento clave de las negociaciones de paz.
La UE enfatiza su apoyo a Ucrania
La alta representante de la UE para la Política Exterior, Kaja Kallas, ha denunciado en redes sociales el ataque y ha acusado a Moscú de hacerlo de forma deliberada para "intensificar la tensión y burlarse de los esfuerzos de paz".
Ha instado a Putin a dejar las bombas y a sentarse a negociar.
En la misma línea se ha pronunciado el presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien se ha mostrado "horrorizado" por el ataque y ha advertido de que los 27 "no se intimidarán".
"La agresión rusa no hace más que reforzar nuestra determinación de apoyar a Ucrania y a su pueblo", ha remarcado en redes.
Un niño entre las víctimas mortales
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha lamentado la muerte de "inocentes" en el bombardeo ruso y ha exigido a Rusia "detener sus ataques indiscriminados" para "sentarse a negociar".
El ataque nocturno en la capital pilló a todos por sorpresa y se han reportado ya 10 heridos, un niño entre ellos. Además hay varios heridos y las víctimas podrían aumentar, pues las autoridades temen que pueda haber más personas bajo los escombros de las viviendas derribadas.
Según han confirmado, nadie de la delegación ha resultado herido.
Según los últimos reportes, hay 38 heridos de los que 30 han tenido que ser ingresados.
Pero Kiev no ha sido el único blanco de los ataques rusos de la madrugada. También han confirmado ataques en la región central de Vínitsia, concretamente a unas instalaciones energéticas, que dejaron sin luz a miles de personas.