Carlos del Río, que formó parte en los difíciles años de la Transición del grupo de abogados laboralistas del tristemente recordado Despacho de Atocha, ha fallecido este miércoles en Toledo, víctima de un cáncer.
La noticia fue difundida por CC.OO. de Castilla-La Mancha, que ha expresado su dolor por esta pérdida, del que recuerda su compromiso con la democracia y los trabajadores.
El despacho fue alquilado a su nombre y Carlos salvó su vida por no encontrarse en el despacho -a nombre de Manuela Carmena- en el momento del atentado, ocurrido el 26 de enero de 1977 acabó con la vida de cinco de sus compañeros a manos de pistoleros fascistas. De aquel atentado sobreviven hoy Alejandro Ruiz Huertas y Dolores García, que resultaron malheridos.
En los últimos años, incluso ya enfermo, Carlos ha venido participando en las reuniones y actos que CC.OO de Castilla-La Mancha, junto con la Fundación Abogados de Atocha, ha venido celebrando en Toledo con motivo de las sucesivas entregas del premio internacional instituido en Castilla-La Mancha en homenaje a quienes fueron sus compañeros del Despacho de Atocha.
Quince días antes del atentado, en este mismo despacho se constituyeron las Comisiones Obreras de Castilla-La Mancha. El sindicato rinde este último homenaje y traslada sus condolencias a sus familiares y amigos.