Industria Argentina, con primera caída desde 2002; es del 4%
martes 24 de febrero de 2009, 01:39h
Actualizado: 25 de febrero de 2009, 03:20h
La industria argentina cayó un 4,4 por ciento interanual en enero, su primer retroceso en más de seis años, golpeada por un desplome del sector automotor y por la crisis global, dijo el lunes el Gobierno.
El retroceso de la producción fabril es un nuevo indicador de la marcada desaceleración que experimenta la economía argentina, luego de atravesar un boom en el que se expandió a tasas superiores al 7 por ciento entre 2003 y 2008.
Analistas consultados por Reuters esperaban que el cuestionado ente estatal de estadística informara una baja promedio del 2,2 por ciento.
En la medición desestacionalizada, la industria mostró una baja del 6,1 por ciento en enero respecto a diciembre del 2008.
El sector automotor se desplomó un 49,3 por ciento interanual en enero y un 34,6 por ciento frente a diciembre.
En octubre del 2002, la industria había mostrado su último dato negativo, con una baja interanual del 4,2 por ciento, cuando el país iniciaba una fuerte recuperación, que continuó durante los siguientes seis años.
En el último trimestre del 2008, la economía local ya había comenzado a frenarse a raíz de la crisis internacional que se combinó con problemas internos, y ahora algunos pronósticos privados prevén que haya recesión este año.
La industria textil mostró en enero una baja del 10,3 por ciento interanual, mientras que el mejor registro perteneció a la industria alimentaria, con un alza del 7,2 por ciento.
Los índices privados de actividad industrial, que elaboran las consultoras Orlando Ferreres y Asociados y FIEL, mostraron caídas para enero del 9,1 por ciento y del 11,4 por ciento, marcando una fuerte divergencia con el índice oficial.
"Una gran parte de la caída es por efecto de la crisis internacional, pero ya había una desaceleración bastante importante antes de que explotara la crisis global en octubre", dijo Fausto Spotorno, del Centro de Estudios Económicos, cuyos cálculos indican que el retroceso de la industria ya lleva cuatro meses.
Los indicadores que elabora el Gobierno se encuentran seriamente cuestionados por analistas y empleados del propio ente estatal, que acusan a las autoridades políticas de alterar las cifras para evitar reconocer una mayor inflación, caídas más pronunciadas de la actividad o un creciente desempleo.
"La brecha entre las proyecciones de los analistas y las cifras oficiales sobre la actividad industrial y económica continúa ampliándonse, de la misma forma en que existen diferencias en los datos de inflación", dijo el analista Bertrand Delgado, de RGE Monitor para América Latina.
La utilización de la capacidad instalada de la industria cayó al 67,4 por ciento en enero, su menor nivel desde febrero del 2004, con un derrumbe en el sector automotor al 22,4 por ciento, desde el 47,5 por ciento de igual mes del año previo.
"Obviamente el resultado fue peor al esperado. Pero hemos visto cifras peores a las esperadas en la mayoría de los países emergentes en los últimos tiempos", dijo Claudia Calich, administradora de cartera de INVESCO en Nueva York.
La presidenta Cristina Fernández anunció en los últimos meses una serie de medidas para impulsar el consumo de la población y también la inversión, con el objetivo de atemperar las consecuencias de la debacle generalizada.
Para el vapuleado sector automotor, el Gobierno lanzó planes de créditos para vehículos con precios subsidiados para estimular las ventas, pero la iniciativa aún no despega por problemas burocráticos.
También se lanzó un millonario plan de obras públicas y otros de créditos para comprar electrodomésticos y paquetes de turismo.
El Gobierno espera que la economía crezca un 4 por ciento este año, mientras que los analistas privados consultados mensualmente por el Banco Central auguran una expansión del 1,6 por ciento en promedio, según el sondeo de enero.