Siguiendo con las revelaciones el testigo clave en el caso Eduardo Rozsa, Ignacio Villa Vargas que tiene el alias de “el Viejo” reveló los nombres de los posibles cómplices y financiadores de la supuesta banda terrorista que habría estado operando en Santa Cruz, dos de ellos son el Gral. en retiro Lucio Añez.
Siendo general activo en agosto de 1981, Lucio Áñez Rivera y otros oficiales de alta graduación, como Emilio Lanza, Alberto Natush Busch y Mario Oxa Bustos, lograron poner fin a la dictadura de Luis García Meza.
El grupo de generales adujo que eran inocultables los nexos del régimen con el narcotráfico y que había llegado el momento de recuperar la imagen institucional de las Fuerzas Armadas, que habían llegado al poder a través de un cruento golpe de Estado, el 17 de julio de 1980.
Hasta hace unos seis meses, Áñez Rivera se desempeñaba como presidente de la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz, cargo al que renunció y pasó a ocuparse exclusivamente de sus negocios particulares.
El militar jubilado es propietario de un edificio en Santa Cruz, inmueble que administra y vive de sus rentas.
La última actividad política que desarrolló fue su cercanía con la Nueva Mayoría del MIR liderado por Jaime Paz Zamora a fines de los 80.
Hace 28 años, los insurrectos lograron que un triunvirato compuesto por Celso Torrelio, Ramiro Terrazas y Natalio Morales dirija el país. Posteriormente, Torrelio quedaría solo al mando de la nación y éste lo entregó en junio de 1982 a Guido Vildozo.
Los militares “institucionalistas” consiguieron que Bolivia volviera a la senda democrática, logro que se conquistó el 10 de octubre de 1982 con la posesión del binomio Hernán Siles Zuazo-Jaime Paz Zamora, de la Unidad Democrática y Popular (UDP).