La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó por aclamación una resolución en la que pide la "inmediata e incondicional" restitución del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya.
La resolución insta además a todos los países a que no "reconozca a otro gobierno que no sea el constitucional" encabezado por el propio Zelaya, quien fue capturado por efectivos del ejército el pasado domingo, sacado del país y luego separado del cargo por el Congreso.
Al comparecer ante la Asamblea General de la ONU, el mandatario depuesto afirmó que "esta resolución expresa la indignación del pueblo de Honduras y del resto de la comunidad internacional".
En su discurso, el depuesto presidente Zelaya habló sobre lo que él denominó una encuesta no vinculante que iba a realizarse en Honduras el domingo pasado.
"Estaba haciendo un ejercicio, apegado a una ley que fue una primera ley que aprobó mi gobierno el primer día, el día de la toma de posesión (...) porque es un instrumento que necesito para gobernar".
Aclaró que su intención al aplicar esa ley era consultar a la población sobre la posibilidad de algunas reformas constitucionales, pero que no las aplicaría directamente en su periodo presidencial. Negando así el que quisiera permanecer en el gobierno más allá de su mandato.
En todo caso, el corresponsal de la BBC en Naciones Unidas, Greg Woods, informó que Zelaya parece haber cambiado de opinión al afirmar ante la Asamblea General que planeaba finalizar su mandato en enero y luego retirarse a su finca.
"Yo juré cumplir mi mandato hasta el 27 de enero del próximo año y hasta ahí, ese día sigo siendo el presidente de Honduras, aunque este grupo quiera desconocerlo", dijo Zelaya.
Zelaya reiteró que tiene previsto su retorno a Honduras esta misma semana. "Voy a regresar el jueves con mi investidura de ciudadano y presidente", dijo. Y agregó que no está solo en esa decisión.
"Estados Unidos está ofreciendo apoyo para mi retorno", dijo en rueda de prensa en la sede de la ONU en Nueva York. Además confirmó que en su viaje estará acompañado por la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y el presidente de la Asamblea general de la ONU, Miguel D'Escoto.
Una vez en su país, el depuesto presidente aseguró que convocará al diálogo a los sectores opositores. Sin embargo, el fiscal general de Honduras, Luis Alberto Rubí, anunció en Tegucigalpa que Zelaya será detenido "inmediatamente" al pisar territorio hondureño, por estar acusado de delitos como "traición a la patria" y "usurpación de funciones".
Zelaya asegura que ninguna acusación se ha formalizado ni jurídicamente ni legalmente.
"Nadie me ha hecho un juicio, nadie me ha convocado a un tribunal, nadie me ha dicho cuál es el delito", insistió el presidente depuesto.