Entre ocho y diez personas han resultado heridas levestras una carga efectuada por la Policía Nacional durante una protesta de trabajadores municipales en La Línea de la Concepción, según ha declarado el secretario provincial de la FSP-UGT, José Porras.
Por su parte, fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz han justificado dicha carga afirmando que los manifestantes "han intentado salirse del recorrido autorizado" y que la Policía "sólo lo ha impedido", y han añadido que no tiene constancia de que se haya producido carga policial alguna.
Cerca de doscientos trabajadores municipales -de una plantilla de novecientos- han participado en una marcha por la ciudad para reclamar los salarios atrasados, a pesar de que el Ayuntamiento abonó el pasado viernes las cantidades correspondientes a octubre.
El sindicalista ha asegurado que la protesta discurría por el recorrido autorizado y que los manifestantes "no tenían intención" de cortar el tráfico con dirección a la frontera de Gibraltar. Porras tiene un dedo roto tras la actuación de la Policía y ha añadido que entre ocho y diez personas han recibido atención en el hospital por diversas lesiones. "Han cargado con las gomas, algunos han salido con collarín y otros tienen grandes hematomas en la espalda y en el costado", ha dicho.
Según Porras, la orden de intervenir "procedía de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz y de la Coordinación del Estado en el Campo de Gibraltar", por lo que los sindicatos convocantes -UGT, USO y CCOO- denunciarán a sus titulares, Sebastián Saucedo y José Andrés Hoyo, respectivamente.
Algunos de los lesionados han comunicado a la UGT su intención de interponer denuncias "personales" contra los agentes que presuntamente han causado las lesiones. Porras ha recordado que ya existen otras dos denuncias -contra la Subdelegación del Gobierno en Cádiz y contra la Coordinación del Estado en la comarca - por otra carga policial efectuada el pasado 24 de noviembre en La Línea.
El Ayuntamiento linense no se ha pronunciado sobre la supuesta carga, pero sus responsables han asegurado en un comunicado que los sindicatos "no quieren sentarse en la mesa negociadora".