Una economía vulnerable y dependiente del precio del barril del petróleo será la tónica para el 2010. Esto debido al elevado gasto público que mantiene el Gobierno y el alto déficit fiscal que deberá enfrentar (bordea los 4 mil millones de dólares).
Como consecuencia de ello, el índice de desempleo seguirá en aumento, así como la falta de inversión privada, tanto nacional como internacional. A esto se sumarían los temas pendientes de 2009: ¿qué pasará con el salario digno de 320 dólares y el apoyo al sector privado?
Esas son las conclusiones a las que llegan los analistas económicos consultados por un medio local.
Escenarios
De acuerdo a Pablo Dávalos, catedrático de la Universidad Católica, la estabilidad económica del país dependerá del precio del barril del petróleo.
Situación nada nueva en el país, pero que para Armando Rodas, ex ministro de Economía, tendrá peores repercusiones para 2010, pues la Reserva Internacional (ahorros del país) no estará para amortiguar una caída del crudo, pues el Régimen decidió invertirla en la banca pública.
Dávalos incluso se atreve a afirmar que “es probable que la dolarización esté en riesgo si cae el precio del petróleo”. Circunstancias que aumentarían el déficit, lo que a Dávalos le lleva a otro escenario posible: “el Gobierno va a tener cada vez más necesidad de liquidez fiscal, debido a su elevado gasto público. Lo que hará que recurra a más ‘paquetazos’ y negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI)”.
Rodas suma otro factor de riesgo: “Si se sigue con la política de que el sector público sea el motor del crecimiento económico, las consecuencias serán el aumento del desempleo y la falta de inversión en el sector privado”.
En este punto, el analista Ramiro Crespo, agrega que “la caída de la inversión probablemente se profundice –entre otras causas- por el aumento de 1% a 2% en el Impuesto a la Salida de Divisas (aprobada en la Reforma Tributaria)”.
Dávalos añade que la desconfianza para invertir también será una consecuencia del precio del crudo, pues al no existir una economía fuerte en sí misma, los inversionistas se alejan.