La operación de rescate de los 33 mineros que permanecieron durante 70 días a 700 metros de profundidad en la mina San José, en el norte de Chile, continuaba a media mañana siendo exitosa con el ascenso a la superficie de 15 mineros hasta el momento, en un procedimiento inédito que se extenderá durante toda la jornada.
La operación de rescate a bordo de la cápsula Fénix II, especialmente construida para este salvamento, comenzó a medianoche cuando emergió a la superficie el primer minero, a las 00.10, momento en que se preveía que cada rescate duraría más de una hora, en tanto lograron reducir los tiempos a 40 minutos.
Todos los rescatados fueron recibidos por familiares, en un encuentro muy emotivo y de interminables abrazos, por el presidente de Chile, Sebastián Piñera, y su esposa y el equipo de rescatistas que permanece en la superficie.
A partir del décimo rescatado estaba presente el presidente de Bolivia, Evo Morales, quien llegó al lugar a media mañana.
Tras la llegada del presidente boliviano, se reunieron Piñera y Morales en el hospital de campaña con el minero de nacionalidad boliviana Carlos Mamani, el cuarto rescatado en la madrugada.
Morales le manifestó a Piñera que el rescate de los mineros representa "un hecho histórico, increíble" y aseguró que "nunca los bolivianos olvidarán el esfuerzo del pueblo chileno y de su gobierno".
Por su parte, Piñera manifestó que "estos hombres (los mineros) hicieron un gran trabajo estando solos, porque lucharon y no perdieron la fe".
De los trece mineros rescatados hasta media mañana, el décimotercero fue, a las 10.54, Carlos Alberto Barrios Contreras, de 24 años, soltero, con un hijo de 7 años, y quien espera otro hijo de su novia, quien se entreró del embarazo durante el encierro.
El duodécimo es Edison Peña Villarroel, de 34 años y soltero, oriundo de Santiago de Chile, quien arribó a la superficie a las 10.12.
Previamente, ascendió Jorge Galleguillos Orellana, de 55 años, un hombre que lleva 15 años trabajando en la extracción de mineral, es casado y tiene dos hijos, Miguel de 26 y Jorge de 21.
El año pasado sufrió dos accidentes laborales y hoy a las 9.31 resurgió del tercero, convirtiéndose en el undécimo minero rescatado.
Los rescatados, todos protegidos con ropa abrigada, lentes oscuros y casco, fueron llevados en camilla a un hospital de campaña montando en el lugar para los primeros controles, antes de ser trasladados al hospital de Copiapó.
En tanto, la televisión chilena muestra a centenares de vecinos de esa ciudad, a 800 kilómetros al norte de Santiago, que se volcaban a las calles para expresar su alegría, y siguen paso a paso a través de las pantallas el procedimiento de rescate.
El décimo trabajador ascendió a la superficie a las 8.52 y fue Alex Vega Salazar, de 32 años, casado y con tres hijos, quien hace nueve años trabaja en la Minera San Sebastián y se caracteriza por su buen humor.
El noveno fue Mario Gómez Heredia a las 7.59, de 59 años, el trabajador con más experiencia en minería, aunque el que requiere de más cuidados médicos porque padece hipertensión y silicosis, una enfermedad irreversible que afecta sus pulmones, por lo que ascendió con máscara completa de oxígeno.
Cada rescate vuelve a reproducir situaciones de emoción y alegría por parte de todos los familiares, compañeros y rescatistas.
Claudio Yáñes Lagos, el octavo minero rescatado y el primero en salir a la superficie con la luz del día, tiene 34 años, es soltero y padre de dos pequeños hijos de 1 y 7 años.
José Ojeda, el autor del mensaje que dio cuenta que aún estaban con vida los 33 mineros, salió a la superficie a las 6.21 y se convirtió en el séptimo obrero en ser rescatado.
Los mineros quedaron sepultados en la mina por un derrumbe el 5 de agosto pasado y hasta el 23 de ese mes no se supo nada de ellos, cuando Ojeda, de 45 años, viudo y sin hijos, envió a la superficie un mensaje que decía "Estamos bien en el refugio los 33".
Ese mensaje revivió las esperanzas tras 17 días en que no se conocía el destino de los trabajadores sepultados en la mina.
El primer rescatado fue Florencio Avalos, de 31 años, quien emergió a las 0.10, y luego con intervalos de alrededor de una hora fueron subiendo en la estrecha cápsula a lo largo del conducto de 622 metros, el resto de los mineros.
Particularmente emotivo fue el reencuentro de Avalos con su familia, cuando se vio a su pequeño hijo Byron, de 7 años, correr a abrazarlo con el rostro bañado en lágrimas, seguido por su madre, Mónica, para formar una esperada imagen que dio la vuelta al mundo.
Luego fueron ascendiendo sucesivamente el segundo Mario Sepúlveda, de 40 años; el tercero fue Juan Illanes, 51; el cuarto Carlos Mamani, 23, el quinto Jimmy Sánchez,18 y el sexto Osmán Araya, 29.
La operación exigió que los rescatistas Manuel González, Roberto Ríos y Patricio Robledo descendieran por el conducto horadado en la piedra especialmente para esta operación, para auxiliar y organizar a los mineros.
El ministro de Salud de Chile aseguró que el estado de los obreros que salieron es "bastante bueno"
El ministro de Salud chileno, Jaime Mañalich, aseguró que la salud de los mineros rescatados es "bastante buena" y opinó que las tareas de elevación de los operarios atrapados desde hace más de dos meses en la mina San José "van extraordinariamente bien".
Mañalich durante una conferencia de prensa que ofreció en el campamento Esperanza señaló que si bien la mayoría de los obreros tuvo "problemas leves de aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial" durante el traslado, eso se recuperó "con reposo en camas y sin la necesidad de medicación específica".
Insistió que la situación de la salud de los mineros rescatados es "bastante buena" y estimó que los tiempos de ascenso de los mineros a través de la cápsula Fénix II "se están acortando".
Señaló que los mineros rescatados "son evaluados por profesionales de la salud y tienen una situación anímica tranquila, aunque le quedan varias horas a varios de ellos, hasta salir a la superficie".
Mañalich manifestó creer que "las cosas se están dando mejor que lo presupuestado" y precisó que "se previeron los peligros, suministrándoles antibióticos y medicamentos necesarios".
Añadió que "en la medida en que han ido saliendo los mineros de la mina se los trasladó al hospital de campaña, de acuerdo con las necesidades que vayan teniendo".
En cuanto a la cápsula Fénix aclaró que cada ocho viajes "de bajada y subida se le realiza una mantención en forma preventiva"