Así, Telefónica tiene previsto recurrir esta multa de 151,8 millones de euros impuesta por la Comisión Europea por abuso de posición dominante en el mercado de banda ancha entre los años 2001 y 2006 en España, según informaron fuentes de la operadora.
"Estamos en desacuerdo con que el resultado sea que hemos cometido una infracción y hemos estrechado los márgenes. Nos parece injusta la sanción porque los precios, que según la CE provocan un estrechamiento, fueron fijados por la CMT", indicaron las fuentes de la compañía.
La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) reguló el acceso a la red de Telefónica en 2001, cuando obligó a la operadora que preside César Alierta a dar el servicio y fijó el precio máximo, con el objetivo de que cualquier compañía pudiera ofrecer banda ancha sin tener que realizar grandes inversiones.
"No pensábamos que siguiendo las directrices de la CMT pudiéramos ser objeto de sanción", indicó Telefónica, que en todo momento asegura que no actuó de mala fe ni de forma malintencionada.
En el recurso que Telefónica tiene previsto presentar, para lo que cuenta con un plazo de 2 meses y 10 días, la compañía alegará que actuó en todo momento dentro del marco regulatorio, por lo que ni hubo "
culpabilidad ni mala fe".
Además, la operadora sostiene que, de acuerdo con las recomendaciones de la Comisión Europea, su comportamiento no tuvo efectos negativos en el mercado de banda ancha nacional, puesto que "no sólo no hubo salidas, sino que hubo entradas" de otros operadores.
Por su parte, el presidente de la CMT, Reinaldo Rodríguez indicó que no cree posible que el órgano regulador pueda intervenir en el recurso, aunque señaló que estudiaría la multa en busca de "algún bien defendible en el que puedan participar".