El juez central de Instrucción de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, dejó este viernes en libertad al joven de Bañolas (Gerona) Jaume Roura Capadellas, sin ningún tipo de medida cautelar, después de que éste reconociera en su declaración haber quemado fotografías de los Reyes durante la manifestación que se celebró en Gerona el pasado día 13.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional había pedido libertad bajo una fianza de 10.000 euros a abonar en las próximas 48 horas y comparecencias periódicas en el juzgado.
El joven, que declaró ante el magistrado durante apenas 10 minutos, reconoció la autoría de los hechos y ejercitó su derecho a permanecer en silencio cuando fue preguntado por la identidad de la otra persona que también encapuchada le acompañó en el acto de prender fuego a las imágenes de los monarcas. Según Salellas, la fiscal María José Checa renunció a hacer preguntas y se limitó a realizar su petición.
Roura Caparellas, que testificó tranquilo y utilizando el idioma catalán, justificó su actuación ante Pedraz como "un acto comprendido en la libertad de expresión y con el que pretendía mostrar su rechazo a la monarquía", según explicó su letrado. A la declaración también acudieron dos agentes de los Mossos d'Esquadra, que procedieron a su identificación a partir de las imágenes de dos vídeos de la televisión autonómica catalana y local de Gerona.
Mientras Roura declaraba ante Pedraz, una treintena de independentistas catalanes se concentraba en la plaza de Colón de Madrid, a unos centenares de metros de la Audiencia Nacional, profiriendo gritos en catalán como "Yo también quemo la Corona española", "Visca la terra lliure (viva la tierra libre)" o "Caña, caña, caña, caña contra España".