El Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, ha decidido retirar una gran bandera LGTBIQ+ que ondeaba en el Monumento Nacional de Stonewall en Nueva York, al lado del icónico bar del mismo nombre que dio pie al movimiento moderno por los derechos del colectivo.
La decisión de retirar la bandera ha llegado después de que el Departamento de Interior (DOI) señalara el pasado enero en un memorando que el Servicio de Parques Nacionales (NPS) únicamente puede izar las banderas aprobadas por el Congreso.
Entre las banderas permitidas están la de Estados Unidos, la del DOI y la del POW/MIA, que es la que simboliza a los prisioneros de guerra y los desaparecidos en combate de las fuerzas armadas estadounidenses.
Stacy Lentz, una de las propietarias del bar, ha criticado la retirada de la bandera en una entrevista con 'The New York Times', donde ha afirmado que esta "no es solo un símbolo abstracto", sino que también es una forma de decirles a las personas LGTBQ "que su historia no volverá a quedar relegada a un segundo plano".
"Una acción profundamente indignante"
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, también ha condenado la decisión del Gobierno en un comunicado en el que afirmó que la retirada de este símbolo "es una acción profundamente indignante que debe revertirse de inmediato".
Schumer ha resaltado el carácter "emblemático" de Stonewall, que es considerado la cuna del movimiento moderno por los derechos LGTBQ, y manifestó que los neoyorquinos "se encargarán" de que la bandera vuelva a ondear en la plaza.
También el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, se ha mostrado muy duro con la decisión: "Me indigna que hayan quitado la bandera arcoíris del Monumento Nacional Stonewall. Nueva York es la cuna del movimiento moderno por los derechos LGBTQ+, y ningún acto de borrado podrá cambiar o silenciar esa historia".
El año pasado, el Servicio de Parques Nacionales ya quitó las palabras 'trans' y 'queer' de la página dedicada al monumento Stonewall, una decisión que fue muy criticada por activistas de la comunidad. La historia de Stonewall se remonta al 28 de junio de 1969, cuando fue el improvisado escenario de unas masivas protestas contra la represión policial a personas LGTB.
Esas manifestaciones dieron al movimiento por los derechos del colectivo y a que se pusiera esa fecha como el Día del Orgullo LGTBI. En 2016, el ex presidente demócrata Barack Obama había declarado el bar Stonewall Inn, el parque situado frente a el bar y varias calles cercanas, como monumento nacional.