El líder negro fue asesinado en Memphis, a los 39 años, por James Earl Ray. 5 años antes había pronunciado un discurso que recorrió los diarios del mundo “He tenido un sueño”. Una bala acabó con su vida a la misma edad que l Che, Sandino y Zapata, revolucionarios latinoamericanos que también soñaron con una sociedad libre y equitativa.
"Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad".
"Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano".
"Sueño que un día, el estado de Alabama, cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas".
Luther King fue el hombre más joven en recibir el Premio Nóbel de la Paz, otorgado por liderar en forma no violenta la lucha por el fin de los prejuicios raciales en los Estados Unidos. Esa lucha es “casi” una realidad hoy. Los prejuicios raciales en ese país también incluyen a los latinoamericanos y otras razas, como los asiáticos.
La década del sesenta fue rica en expresiones culturales e intelectuales, movimientos de liberación, cambios sociales y protestas. Los hippies, el mayo francés, la primavera de Praga, el Che Guevara, los Beatles y el propio Luther King, coexistieron como una fuerza humanista que produjo una toma de conciencia de que el statu quo debería cambiar.