El cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, lanzó en su homilía del domingo, durante la celebración eucarística que precedió a la procesión de Corpus Christi, un reproche a uno de los actos organizados por el Ayuntamiento el pasado sábado, una Cabalgata Medieval, a cargo de la compañía "Morboria Teatro", que escenificó, por las mismas calles que conforman el recorrido procesional, una alegoría pagana del Corpus.
La cabalgata contaba con diferentes personajes, entre ellos monjes, obispos, prostitutas, esqueletos, una imagen de una Virgen representada por un mimo y otras caracterizaciones.
Al comienzo de su homilía, en la misa que presidió en la Catedral de Toledo, Antonio Cañizares pidió "que se respete la auténtica libertad religiosa" y criticó el "escarnio, la burla y los verdaderos sarcasmos y blasfemias" con las que la citada cabalgata intentó "agredir la fiesta del cuerpo de Cristo".
"Perdónales, porque no saben lo que hacen", dijo monseñor Cañizares, a la vez que añadió y demandó respeto para la libertad religiosas, convencido de que "son muchos los insultos, los agravios, las ofensas que está recibiendo la iglesia ante la pasividad de tantos y no puede continuar esta situación".
Añadió que sus palabras no escondían "acritud" y responden al hecho de que "queremos a España y queremos a Toledo y ayer era agredida en su corazón con los insultos". A la misa asistió la corporación municipal, encabezada por el alcalde, Emiliano García-Page, del PSOE.
"No estamos en la época de la Inquisición"
La concejala de Festejos del Ayuntamiento de Toledo, Carmen Jiménez, aseguró hoy que "son respetables todas las opiniones" y que "no estamos en la época de la Inquisición" respecto a las críticas recibidas por la cabalgata medieval que se representó el pasado sábado en las calles del Casco Histórico de la capital regional, y de la que dijo "no fue un ultraje".
Según explicó Jiménez en rueda de prensa, "todo se puede ver y valorar, pero no veo lo que se le ha querido dar de importancia porque además se han dicho cosas que no son verdad del acto de esa representación".
La edil añadió que la cabalgata medieval consistía en un pasacalles basado un auto sacramental del siglo XV en la que una figura de negro acompañada de demonios, que era la muerte, y otra de blanco acompañada por ángeles, que era una exaltación de la Virgen, representaban la victoria de las virtudes sobre los pecados.
Según afirmó, el arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, ha sacado esa conclusión "y a mí me parece respetable su opinión, pero en absoluto es un ultraje, sino todo lo contrario", argumentó.
Finalmente, la concejala de Festejos insistió en que no había intencionalidad de ningún tipo en el pasacalles y que, al igual que el resto de actividades que se han hecho en el Corpus Christi, "ha estado llenas de público y al final la gente lo aplaudió", concluyó.