Un grupo de arqueólogos y paleontólogos que hacían el seguimiento a las obras de la estación de Metro de Carpetana han hallado restos de fósiles de hace más de 14 millones de años, lo que les va a permitir conocer cómo fue el clima, el paisaje y las especies que vivían en la capital durante esa época.
El lugar de la excavación se encuentra en la zona madrileña arqueológica de las Terrazas del Manzanares, y de momento han explorado la mitad del terreno, unos 20 metros cuadrados de superficie. Ahora mismo, un grupo de unos 12 expertos trabajan durante todo el día en terrenos de arcilla para intentar, en el menor tiempo posible, dada la situación de la obra en plena calle, poder acabar con la excavación de los otros 20 metros cuadrados que quedan por analizar.
El director de la excavación, David Sánchez, señaló que de momento han encontrado más de 1.500 restos de fósiles, "sobre todo mandíbulas" de macrovertebrados, y que se esperan hallar cerca de otras mil piezas más.
Período Mioceno medio
Los sedimentos hallados y su fauna datan del Aragoniense Medio Final (Mioceno Medio), lo que se traduce en que tienen entre 14,1 y 13,8 millones de años de antigüedad. Los restos de animales se corresponden en su mayoría al Anchiterium, un caballo primitivo que es el primer representante de la familia de los equinos en el Mioceno europeo.
Asimismo, se han encontrado restos de Mastodontes (Gomphotherium angustidens), rinocerontes, rumiantes (cérvidos, bóvidos), tortugas gigantes y restos de carnívoros, generalmente menos abundantes. Además, se han hallado varias piezas de un pequeño carnívoro extinguido del tamaño de un lobo (Hemicyon) e incluso algún resto probable de un oso-perro (Amplycion) que ocupaba la cima de la pirámide trófica en esta época en Madrid.

David Sánchez indicó que todos los restos encontrados permitirán conocer cómo era la vida y la fauna en Madrid en esta época. Así, explicó que hace 14 millones de años, la zona donde está ahora la capital era de un clima "cálido, un poco seco, con bastantes lagunas y cursos de agua estacionales". "Venían de la Sierra de Madrid grandes abanicos de agua y vivían mastodontes, ciervos, caballos, rinocerontes, osos, tortugas gigantes...algo bastante diferente a esto", añadió.
Cuando se terminen los trabajos de extracción de los restos, dentro de dos meses aproximadamente, el paso siguiente es la restauración y el estudio de los fósiles encontrados para su posterior traslado al Museo de Ciencias Naturales de Madrid.
Colaboración de Metro
El director general del Patrimonio Histórico, José Luis Martínez-Almeida, destacó "la sensibilidad" de Metro en estas actuaciones, después de que se encontrase la excavación cuando se rehabilitaba la estación de Carpetana.
El director gerente de Metro de Madrid, Ildefonso de Matías, recalcó que "con independencia de lo importante que es el transporte de Metro de Madrid para la vida de todos los ciudadanos, tan importante es el patrimonio arqueológico y paleontológico en la Comunidad", apuntó.
"Lo tenemos que defender porque su valor es incalculable y desde el punto de vista de la responsabilidad social que Metro tiene estos aspectos nunca va a dejar de colaborar y de cumplir la Ley", añadió el responsable del suburbano, quien señaló que las obras de la estación se concluirán 8 ó 9 meses después de que se haya terminado la búsqueda de fósiles.
En cuanto a si será posible que los ciudadanos puedan disfrutar del descubrimiento en alguna exposición, Matías abrió al puerta a ello una vez que se trate la posibilidad con Patrimonio.