La fiscal de la Audiencia Nacional Blanca Rodríguez rebajó hoy de 39 a 29 años de prisión la petición de condena para los presuntos miembros de ETA Irkus Badillo, Gorka Vidal y Deñat Barrondo, integrantes de la denominada 'caravana de la muerte'. Considera acreditado que pretendían "causar un gran pánico" con la colocación en Madrid de una furgoneta bomba con 536 kilos de explosivos que fue interceptada por la Guardia Civil en 28 de febrero de 2004 en Cañaveras (Cuenca).
La representante del ministerio público modificó sus conclusiones provisionales al entender que uno de los dos delitos de terrorismo en grado de tentativa --el relativo a la colocación de la furgoneta, que les imputaba inicialmente--, se encuentra en "concurso ideal" con otro delito de tenencia y transporte de explosivo.
En su informe, la fiscal explica que en el "concurso ideal se pena la fracción más grave en su grado máximo". Por tanto, según argumenta, la tenencia de explosivos queda "subsumida y absorbida" en el delito de terrorismo en grado de tentativa, por lo que la pena máxima serían diez años de cárcel.La fiscal mantuvo el delito de pertenencia a organización terrorista, por el que pide diez años y el otro de terrorismo en grado de tentativa, por el que pide nueve años, resultando una pena máxima de 29 años.
El etarra Henri Parot, condenado a once años
Por otro lado, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha condenado a once años de prisión al 'histórico' etarra Henri Parot por un nuevo delito de pertenencia a banda armada por la carta que en 2001 envió a la dirección de ETA desde la cárcel de Córdoba, misiva en la que animaba a la comisión de graves atentados.
El tribunal ha absuelto a Parot del delito de conspiración para cometer atentado terrorista del que también había sido acusado por la Fiscalía de la Audiencia Nacional. El fiscal Ignacio Gordillo había pedido para Parot 29 años de cárcel en el juicio que se celebró contra él el pasado martes por considerarle dirigente de la organización terrorista.