www.diariocritico.com
Taxistas cortan la M-40
Ampliar
Taxistas cortan la M-40 (Foto: Madridiario)

Claves del conflicto entre taxistas y Gobierno

martes 22 de enero de 2019, 11:08h

Las negociaciones entre la Comunidad de Madrid y el gremio del taxi terminaron, tras horas de reunión, sin acuerdo. El principal escollo sigue siendo la precontratación del servicio de VTC, sector que mantendrá una reunión con Garrido este martes.

> Los taxistas cortaron la circunvalación M-40 a la altura de Ifema

No se sabe por cuánto tiempo, pero la huelga de taxistas continúa en la Comunidad de Madrid después de que el Gobierno autonómico y las asociaciones del gremio no lograran llegar a un acuerdo durante este lunes, primera jornada de los paros generales que tuvieron un seguimiento del 100%, según los trabajadores. Todos mantuvieron sendas reuniones por la mañana, en la Puerta del Sol, y por la tarde, en la Consejería de Transportes, en las que no lograron llegar a un punto común. La jornada terminó a las 00.00 horas sin que las horas de reunión confluyeran en un punto en común.

El principal escollo seguía siendo, como explicaron por la mañana, el relativo a la precontratación del servicio de transporte de viajeros en el caso de los VTC (vehiculos de transporte con conductor) que en el caso de Barcelona se ha limitado a 15 minutos. Pero éste es sólo la punta del iceberg de un conflicto que lleva tiempo congelado. Madridiario resume las causas del descontento de los taxistas:

La proporción 1:30


Una de las propuestas históricas de los taxistas hace referencia al número de licencias de VTC (vehículos de transporte con conductor) por número de taxis. Según la ley, avalada además por el Tribunal Supremo, la proporción no debe superar el 1:30. Es decir, que no puede existir más de una licencia de VTC por cada 30 permisos de taxi. ¿El problema? Entre los años 2009 y 2015 se produjo una desregularización del mercado que permitió la entrada indiscriminada de empresas como Uber y Cabify en el sector, ante el consiguiente enfado de los taxistas, un sector cuyas licencias, libranzas, tarifas y hasta la inclusión de publicidad en los vehículos está estrictamente regulado.

Tras varias manifestaciones, huelgas y polémicas, los taxistas lograron que el Gobierno de Pedro Sánchez moviera ficha y limitara la afluencia de VTC. Sin embargo, según admite Unauto -la patronal mayoritaria de VTC-, a día de hoy se están aprobando aún licencias solicitadas en el período de liberalización, dato que hace que se confundan los términos. "Desde que se cambió la ley no se han concedido nuevas autorizaciones, por lo que la regulación 1:30 se está cumpliendo", aseguran las citadas fuentes. En Unauto lamentan, por tanto, que los taxistas soliciten no regular las nuevas concesiones, sino limitar las ya existentes: "Lo que piden es cambiar la ley, no cumplirla", aseguran.

En cualquier caso, y a pesar de que el propio Ayuntamiento de Madrid denunció ante Fomento el no cumplimiento de esta normativa en la ciudad, éste no ha sido hoy uno de los puntos de discusión entre los taxistas y el Gobierno de Ángel Garrido.

La captación y el régimen sancionador


Por ley, los VTC no pueden recoger viajeros en la calle como sí hacen los taxistas, " a mano alzada". Según Unauto, no se conocen casos de sanciones por haberse saltado este punto del reglamento. "Es imposible saltarse esta norma porque nadie puede manipular la aplicación. El cliente puede estar cerca de un conductor y que, sin embargo, el aviso le salte a otro que también esté en esa zona", argumentan.

Sin embargo, el ofrecimiento de la Comunidad a los taxistas ha hecho hincapié, precisamente, en este punto. El Ejecutivo y el propio presidente se han comprometido a legislar esta cuestión. "Los vehículos dedicados a la actividad de arrendamiento con conductor no podrán, en ningún caso, circular por las vías públicas en busca de clientes ni permanecer estacionados a fin de propiciar la captación de viajeros que no hubiesen contratado el servicio previamente", reza el articulado del borrador del proyecto de ley con el que el Gobierno autonómico pretende modificar la Ley de Ordenación y Coordinación de los Transportes Urbanos de la Comunidad de Madrid de 1998.

Es decir, se especifica que Uber, Cabify y demás empresas similiares no podrán aparcar y esperar viajeros en "aeropuertos, puertos, estaciones de ferrocarril, de autobuses, hoteles, centros comerciales o a menos de 100 metros de los puntos de parada de los vehículos de taxi autorizados por los correspondientes ayuntamientos".

De no cumplirse este punto de la legislación, los conductores de VTC habrán cometido una infracción considerada "muy grave" en el texto de la normativa. Es decir, según la normativa ya en vigor de Ordenación del transporte urbano, tendrán una sanción de entre 1.001 y 6.000 euros. La misma pena recibirán quienes circulen sin la correspondiente licencia municipal que, además, se expondrán a la posible "inmovilización" de su vehículo.

Los taxistas consideran que en dicho texto hay "matices incorrectos" -en palabras de Manuel Sánchez, presidente de la asociación Caracol- que intentaron terminar de perfilar a lo largo de la tarde. Aunque hubo puntos de encuentro, el principal motivo de fricción seguía siendo el de la precontratación.

La precontratación

Si, en un principio, los taxistas estaban satisfechos con la transferencia de competencias del Gobierno a las Comunidades, ahora consideran esta cuestión un "problema". "El Gobierno central también está eludiendo responsabilidades", señaló Miguel Ángel Leal, de la Asociación Gremial de Auto Taxi de Madrid. "El Gobierno convirtió el problema en 17, uno por Comunidad, y ahora la Comunidad quiere convertirlo en 8.000 al dejar en manos de los Ayuntamientos la regulación de la precontratación", denunció.

¿Y qué es la precontratación? De aprobarse finalmente -en un plazo de dos meses, según las predicciones de Garrido- el proyecto de ley del Gobierno autonómico, el articulado quedaría de la siguiente manera: "Los vehículos dedicados a la actividad del arrendamiento de vehículos con conductor sólo podrán circular [...] si se encuentran prestando un servicio previa y expresamente contratado". Según el borrador, "se entiende que el vehículo es precontratado cuando la demanda del servicio por parte del usuario se efectúa de forma previa y expresa con anterioridad a la realización del mismo, de acuerdo con los requisitos que, en su caso, establezcan los distintos municipios mediante su normativa propia a los efectos de mejorar la movilidad interior de viajeros dentro de sus términos municipales".

Garrido, por su parte, estaba de acuerdo en arremeter contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez por "dejación de funciones" del ministro de Fomento, José Luis Ábalos. Sin embargo, defendió haber dejado la pelota en el tejado de los consistorios por "lógica". "Lo lógico es que la definición de VTC o taxi -cuyas diferencias se especifican en el borrador del proyecto de ley- sea común en todas las Comunidades, pero nada tiene que ver la precontratación", se excusó. "Son los Ayuntamientos los que otorgan las licencias y son ellos los que deben decidir qué deben hacer en función de sus características", argumentó tras señalar que "no es lo mismo Madrid capital que Sierra Norte".

Sin embargo, según la última versión de los taxistas, la modificación que pretende el Gobierno del PP no gusta a algunos de los alcaldes de los principales municipios de Madrid. El presidente dijo estar dispuesto a negociar sus medidas también con la Federación en Española de Municipios y Provincias (Femp), pese a que ningún representante de las localidades estuvo presente en las reuniones de ayer. "Ya hay alcaldes que se niegan a comerse este marrón", aseguraron a este diario fuentes presentes en dicho foro.

Por ese motivo, los tiempos con que un usuario debe contratar un servicio de VTC en detrimento de un taxi fueron "la línea roja" que a última hora de la noche ambas partes de la negociación se negaron a mover. En Barcelona, por ejemplo, la alcaldesa Ada Colau estableció dicha medida en 15 minutos. Una "burla" y una "tomadura de pelo" para los taxistas madrileños, que ayer quisieron recordar a sus compañeros catalanes, también en huelga. Ya mirando por sí mismos, arremetieron contra la decisión de deslocalizar esta normativa y consideraron el borrador "una vergüenza", mientras la Administración autonómica seguía defendiendo que es "lo mejor" para resolver el problema siendo "justos".

Reunión de Garrido con los VTC


Así las cosas, la huelga de taxis continúa. Además, hoy será el sector del VTC el que se reunirá con Garrido a las 12.30 horas, según las previsiones del Gobierno.Desde Unauto -la patronal mayoritaria de los VTC- llevaban tiempo esperando que la Comunidad les recibiera para atender sus reclamaciones. "No tiene sentido que un sector -el de los taxis- regule a su competencia -los VTC- porque no es justo", protestaban desde dicha formación.

Sus reclamaciones amenazan con encallar aún más el conflicto. Precisamente, solicitarán al presidente que no se regule la precontratación con un tiempo limitado. "Nosotros operamos sólo con ese sistema porque no podemos recoger a clientes en la calle. Si nos limitan el tiempo y al que tardemos en poder recoger a un viajero le añadimos el del trayecto, ¿quién va a contratar un VTC?", se preguntan. "Limitar temporalmente la precontratación es cargarse nuestro sector", denuncian.

La respuesta de la Comunidad llegará en unas horas. Mientras, Madrid seguirá siendo testigo de movilizaciones y protestas. Y no habrá taxis.

- Huelga de taxis de Madrid y Barcelona: colapsadas las principales ciudades del país

- Guerra taxis-VTC: ¿Cuánto gana un conductor de Uber o de Cabify?

- Albert Rivera, increpado e insultado por un grupo de taxistas en Atocha

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Diariocrítico.com

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.