El Govern de Salvador Illa ha presentado una enmienda al Real Decreto para la regularización extraordinaria de inmigrantes para intentar que el catalán sea un requisito a la hora de obtener la residencia.
"El objetivo es reforzar la integración lingüística como instrumento de cohesión social y consolidar el catalán como lengua de inclusión", han defendido desde el Departamento de Política Lingüística.
Un año para aprender catalán
Según ha comunicado la Generalitat, la propuesta establece que las personas regularizadas dispondrán de un año, hasta la primera renovación del permiso de residencia, para iniciarse en el aprendizaje de las lenguas oficiales de las distintas comunidades autónomas.
Aprovechando la regularización que está tratando de llevar a cabo el Ejecutivo de Pedro Sánchez, el Govern está trabajando para que los que se regularicen en esta convocatoria aprendan catalán.
Hasta la fecha saber catalán era un mérito, pero si la iniciativa del PSC sale adelante, será un requisito.
La iniciativa ha partido del PSC y cuenta con el apoyo de ERC. La enmienda no solo habla del catalán, sino que introduce que en todas las comunidades con más de una lengua oficial se valore este aprendizaje como cada región considere a la hora de dar el permiso de residencia.
Contradicción con la idea del Ejecutivo central
Junts ya exigió que el catalán fuera imprescindible para dar la residencia en Cataluña, pero el Gobierno central rechazó esta idea alegando que "la lengua no es un requisito para denegar un permiso, para expulsar a una persona de nuestro país o para prohibirle la entrada".
Así lo aseveró la ministra Elma Saiz hace unos meses durante el procedimiento de cesión de competencias en materia de inmigración a Cataluña.
La modificación del Reglamento de Extranjería todavía no se ha corroborado y los grupos parlamentarios están en negociaciones. Si finalmente esta enmienda se aprueba, el aprendizaje de las lenguas oficiales tendrá un peso mucho mayor a la hora de obtener la residencia.
Aunque en un primer momento los inmigrantes que estén en Cataluña puedan obtener la residencia, si la iniciativa sale adelante, esta estará condicionada a que en un año hayan aprendido catalán.
Por el momento no se ha detallado qué nivel será el que se exija y cómo se acreditará.