En pleno acto institucional, donde se estaba rindiendo homenaje a los profesionales de la información muertos por la defensa de la libertad de expresión en el ejercicio de su labor periodística, a José Luis Martínez Almeida, alcalde de Madrid, le ha defecado una paloma sobre la cabeza.
Almeida ha reaccionado con humor al imprevisto y ha tirado de ironía asegurando que "no podía pasar otra cosa que una paloma tuviera la feliz ocurrencia, en este momento, de aterrizar sobre el corte de pelo que me hice ayer".
A continuación ha seguido diciendo "veis, cuando digo que el periodismo es una profesión de riesgo, es que hasta los que no somos periodistas corremos el riesgo, estando con vosotros, de que nos suceda cualquier cosa", comentaba con sorna Almeida.
Un nuevo monumento
El alcalde de Madrid había ido al acto con la presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid, María Rey, y con la concejala de Salamanca, Cayetana Hernández de la Riva. Desde este miércoles, el bulevar de la calle de Juan Bravo, en Madrid, situado al lado de la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), va a contar con un nuevo monumento donde honrar la memoria de los caídos por la libertad de expresión; una obra de la que se ha encargado el renombrado escultor Rafael Canogar.