La Reserva Federal (FED), en otro esfuerzo por reactivar el crédito, recortó hoy los tipos de interés de referencia en Estados Unidos en medio punto hasta el 1 por ciento, el nivel más bajo desde junio de 2004.
En el comunicado difundido hoy, la Fed ha afirmado, como justificación a la medida, que sigue habiendo importantes amenazas al crecimiento económico, e incluso deja la puerta abierta a recortes adicionales.
Mañana, el Gobierno dará a conocer el cálculo preliminar de la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) del tercer trimestre, que la mayoría de los expertos calcula que ya ha registrado una contracción del 0,5 por ciento, la mayor desde la recesión de 2001.
El recorte de tipos es la última medida que ha adoptado la Reserva Federal para reactivar el consumo, el crédito y, por tanto, la actividad económica.
En los últimos meses, además de abaratar el precio del dinero, la autoridad monetaria ha creado seis programas de préstamos que han canalizado por lo menos 700.000 millones de dólares en efectivo y garantías para los mercados de dinero.
Y aún así, mientras los mercados de crédito siguen timoratos, la Reserva tuvo que reiterar hoy que sigue alerta para actuar "como sea necesario".
Ésta es una frase que los mercados interpretan como la disposición a más bajadas de los tipos de interés.
Los mercados habían anticipado la decisión de la Reserva en sesiones previas, como muestra el hecho de que la bolsa de Nueva York subiera ayer un 10 por ciento. Hoy, tras confirmarse la medida, se movía entre las ganancias y las pérdidas.
La Reserva Federal inició en septiembre de 2007 el abaratamiento de dinero, cuando los tipos pasaron del 5,25 al 4,75 por ciento.
La medida de hoy pone este instrumento monetario casi en el límite de sus posibilidades: por debajo del 1 por ciento la tasa de interés pasa a perjudicar los mercados de dinero que operan dentro de esos márgenes.
La Reserva mantuvo la tasa del 1 por ciento durante más de un año hasta junio de 2004, y en ese período el bajo precio del dinero contribuyó a los préstamos de alto riesgo y el endeudamiento que inflaron la burbuja inmobiliaria, cuyas consecuencias han estremecido a los mercados globales.
En su comunicado difundido hoy, la Reserva notó que "el ritmo de actividad económica parece haber aminorado notablemente debido en gran medida a una disminución en el gasto de los consumidores".
"A la luz de las bajadas en los precios de la energía y otras materias primas, y las perspectivas más débiles para la actividad económica, el Comité espera que la inflación se modere en los trimestres venideros a niveles coherentes con la estabilidad de precios", añadió.
En una medida aprobada también por unanimidad, la Junta de Gobernadores aprobó una disminución de medio punto, al 1,25 por ciento, de la tasa de descuento que la Reserva cobra a los bancos por los préstamos que estos toman.
"Las recientes acciones de política monetaria (...) deberían ayudar a que mejoren las condiciones del crédito y a promover un retorno al crecimiento económico moderado", añadió el comunicado, pese a reconocer que "persisten los riesgos de una contracción económica".
"El Comité vigilará cuidadosamente los acontecimientos económicos y financieros y actuará como sea necesario para promover un crecimiento económico sostenible y la estabilidad de los precios", añadió.
Los bancos centrales del resto del mundo también han actuado para reavivar el crédito y detener la contracción del gasto de los consumidores y los préstamos de los bancos.
La decisión de hoy de la Fed sigue a la reducción de medio punto, coordinada por la Reserva con el Banco Central Europeo y otros cuatro bancos centrales el 8 de octubre. Hoy también bajó el precio del dinero en Noruega y China.