Ante la reunión del G-20 del sábado
Los 'cuatro grandes' apoyan la resolución del Consejo Europeo
lunes 10 de noviembre de 2008, 10:17h
Actualizado: 12 de noviembre de 2008, 07:37h
Emilio Botín, Francisco González, presidentes de Santander y BBVA los dos primeros bancos del país, y Isidro Fainé y Miguel Blesa, los máximos responsables de las dos primeras cajas han sido los primeros representantes del mundo empresarial que se han reunido con el presidente Zapatero para preparar las propuestas españolas en la cumbre del G-20 que se celebrará en Washington el próximo sábado. En la reunión se examinó el documento aprobado este viernes por el Consejo de Gobierno. Los "banqueros y cajeros" lo han valorado positivamente aunque han sugerido mayor precisión en algunos aspectos.
Era de suponer, que Zapatero recibiese en primer lugar a los banqueros ya que el objetivo de esta cumbre es la reforma del sistema financiero para evitar crisis como la que estamos padeciendo. Y, en este sentido, mucho tienen que decir sobre todo Botín y González. El primero de ellos porque ha demostrado sobradamente, durante la crisis que el solito es capaz de rescatar bancos de gran tamaño con grandes problemas. Y aún más. Santander se ha convertido en el banco que mas dinero ha ganado en los nueve primeros meses del año en el mundo.
Lo de Francisco González tiene su razón de ser en la influencia de BBVA en Latinoamérica, donde los expertos predicen una crisis financiera mucho mas profunda que en el resto del mundo. Las inversiones del Bilbao Vizcaya Argentaria en la zona no corren peligro, pero de su estrategia va a depender muchas cosas, entre otras que no vuelvan a suceder más episodios como el del corralito en Argentina. Y, aunque las comparaciones parecen odiosas, en ese país empiezan a pensar en que algo parecido puede suceder después de la nacionalización de los fondos de pensiones por parte del ejecutivo que preside Cristina Fernández.
Zapatero escuchó las reflexiones y aportaciones realizadas por los cuatro responsables de las entidades bancarias de este país, la mayoría de ellas orientadas hacia la necesidad de mayores controles y supervisión en el sistema financiero internacional. También se analizó la labor de supervisión y regulación que desempeña el Banco de España.
El Presidente del Gobierno y los responsables de las entidades bancarias hablaron, también, sobre las "buenas prácticas que tienen los bancos de nuestro país tras una experiencia de más de treinta años de control y supervisión de nuestro sistema financiero. Se destacó, en el seno de la reunión, que los bancos españoles son un ejemplo de solvencia en el sistema financiero internacional.
Los máximos responsables de las dos primeras cajas del país, Fainé y Blesa no estuvieron de convidados de piedra como pueda parecer. Entre todos deben perfilar una reforma que se antoja urgente, la del Fondo Monetario Internacional. Una reforma que, según el primer ministro británico, Gordon Brown, se presenta como una oportunidad única para que los líderes mundiales creen una sociedad verdaderamente global.
En su discurso anual en el banquete de Lord Mayor, Brown --que ha pedido en repetidas ocasiones que se reformen las instituciones financieras internacionales-- dirá que su país, Estados Unidos y Europa son claves para forjar un nuevo orden mundial.
Un extracto del discurso, que se ha dado a conocer con anterioridad a la exposición de Brown, afirma que "la alianza entre Reino Unido y Estados Unidos --y más ampliamente entre Europa y Estados Unidos-- puede y debe proporcionar liderazgo, no para imponer las reglas, sino para encabezar el esfuerzo global de construir un orden internacional más fuerte y más justo".
.
Más en detalle, Brown identificará cinco etapas para acabar con la crisis económica, empezando por la recapitalización de los bancos para que puedan reanudar los préstamos a las familias y los negocios, y siguiendo por una mejora en la coordinación internacional de las políticas fiscales y monetarias.
Por último, propondrá timar acciones inmediatas para poner fin al contagio de la crisis financiera a los países con rentas medias, con un nuevo complejo para el Fondo Monetario Internacional, un acuerdo sobre comercio mundial y una reforma del sistema financiero global. En resumen, Brown pedirá a los países más poderosos del mundo que sean "internacionalistas y no proteccionistas; intervencionistas y no neutrales; progresivos y no reactivos".