Ahora que algo se está moviendo en el País Vasco, sobre todo tras el asesinato del empresario
Ignacio Uría Mendizábal, causa estupor que el próximo 8 de enero
se sienten en el banquillo de los acusados, codo con codo, nada menos que el presidente del gobierno autonómico,
Juan José Ibarretxe, el jefe de la oposición en Euskadi y candidato a lehendakari,
Patxi López, su secretario de Organización, Rodolfo Ares, y cinco representantes de la ilegalizada Batasuna -
Arnaldo Otegi,
Juan José Petrikorena,
Pernando Barrena,
Rufino Echevarria y
Olatz Dañobeitia-.
La causa tiene que ver con una querella de Manos Limpias contra los arriba citados por las reuniones que Partido Socialista de Euskadi y el Gobierno vasco mantuvieron ‘a cara descubierta’ con los representantes batasunos.
La fiscalía no va a actuar en este caso –pide el sobreseimiento de las actuaciones-, y medios jurídicos y políticos manifiestan cada vez más abiertamente su estupor porque en una misma causa y sala se sienten en el mismo banquillo el jefe del Gobierno y el de la oposición vasca al lado de los que no condenan la violencia de ETA e incluso apoyan el terrorismo callejero de la kale borroka.
El día 8 de enero será un gran día para ETA, coinciden en señalar medios políticos y jurídicos.