Desniveles del cuarenta por ciento, fosos con agua, obstáculos, sorteo de terrenos embarrados... Conducción de riesgo en definitiva aplicada a la extinción de incendios. Los retenes forestales de la Comunidad de Madrid se están preparando a conciencia para una temporada que se espera muy "difícil" por la gran cantidad de lluvias de este inverno.

La abundancia de precipitaciones ha provocado un mayor crecimiento de la vegetación y de los arbustos, lo que incide directamente en la cantidad y en la gravedad de los incendios que podrían declararse en la temporada estival.
Para moverse lo mejor posible en este terreno, el RACE adiestra a los agentes que constituyen la primera línea de defensa contra el fuego en un curso que, como explicó el director de la Escuela de Conducción a
Madridiario, Ernesto Nava, "está abierto a todos los públicos".

Sólo es necesario tener el coche apropiado (obviamente no será posible con un deportivo o un turismo) y acudir al Circuito del Jarama a inscribirse.
Técnicas y trucos
La parte práctica del curso la pudo probar este mismo martes el consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, que guiado por un instructor y a bordo de uno de los coches utilizados por los forestales -especialmente equipado con marchas reductoras y sistemas antibloqueo de ruedas y capaz de cargar dos centenares de litros de agua para ayudar en las tareas de extinción-, se enfrentó a los desniveles de entre el 20% y el 40%, superó los vados y sorteó las zonas de mayor dificultad.

Según el director de la escuela del RACE, la técnica fundamental para enfrentarse a este tipo de terrenos de monte es "ser muy suave con el acelerador" para evitar derrapes, saber cuando hay que apretar el freno, saber manejar la cajas de cambios y las reductoras y, fundamentalmente, "conocer muy bien el coche" para minimizar sus debilidades y aprovechar sus puntos fuertes.