El 2 de mayo y la independencia de Gómez
sábado 25 de abril de 2009, 11:09h
Otra vez la cita anual de la Fiesta de la Comunidad de Madrid, en la Puerta del Sol. Esa mañana la presidenta regional, Esperanza Aguirre, después de la ofrenda floral en el cementerio de la Florida y la colocación de una corona de laurel ante la lápida de los Héroes del Dos de Mayo, entregará las medallas de Oro y Plata y las Grandes Cruces de la Orden de esa fecha conmemorativa de la Guerra de la Independencia contra los franceses y los afrancesados ilusionados con tener en España los avances liberales de loa Revolución Francesa.
Después una parada militar y por fin la recepción oficial a los cientos de invitados por la mandataria madrileña, que colocada en la entrada principal dará la mano a cada cura, obispo, militar, policía, guardia civil, cantante, cineasta, actriz, político, sindicalista, periodista, empresario o famosillo que tiene la ocasión de comerse y beberse todo lo disponible, aparte de codearse con lo más selecto del establishment de la región.
Habrá varias novedades respecto a 2008. La primera, que no hace 100 años del evento y por lo tanto no tenemos que tragarnos los discursos patrióticos de los que se envuelven en la bandera, la suya, como posesos para vendernos la bondad de sus teorías. La segunda, que entre los premiados están las hermanas Koplovitz y Alaska, la de los Pegamoides. Y la tercera, la más banal de todas pero la que más quieren vendernos y publicitar los protagonistas de la misma: el boicot a los actos oficiales decretado por el secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, quien tuvo esta ocurrencia cuando lo de los espías copaba toda la información política.
Después de que el PP de Esperanza Aguirre decretase el fin de la investigación parlamentaria sobre los seguimientos a altos cargos del Gobierno regional, el PSM respondió proponiendo ausentarse de los actos oficiales presididos por Aguirre. Socialistas y populares se cruzaron mensajes de reproche sobre las decisiones de los otros. Gómez cada semana adelantaba una frase ingeniosa sobre su boicot pero nunca anunciaba dónde y cómo se realizaría. Para calentar un poco más el ambiente enrarecido, el vicepresidente, Ignacio González, se mostró convencido de que el líder del PSM, al que puso a caldo por negarse a ir a la Puerta del Sol, estaría entre el establishment copeando y participando del Día de la Comunidad de Madrid.
Algunos en el PSM no entienden que no se vaya a los actos oficiales y sí se acuda a negociar con Aguirre lo de cada uno en Caja Madrid. Tampoco comprenden cómo la misma mala que maltrata a Gómez se convierta en buena cuando departe con José Blanco. Y no se creen que todos estos movimientos de Gómez supongan que su secretario general tiene criterios independientes respecto al PSOE. Por eso el 2 de mayo, aniversario de la Guerra de la Independencia, no tiene visos de convertirse en la fecha elegida por Gómez para demostrar su independencia. ¿De qué y de quién? Para la gran mayoría de los madrileños que no van a los actos que boicotea Gómez, el 2 de mayo es un día festivo más.
Nino Olmeda