Juande: "El partido de Sevilla es definitivo"
domingo 26 de abril de 2009, 18:07h
Actualizado: 26 de abril de 2009, 20:31h
El técnico del Real Madrid, Juande Ramos, declaró en la rueda de prensa previa al enfrentamiento ante el Sevilla que este domingo se juegan unos "puntos muy valiosos" e incluso "prácticamente decisivos", y quitó importancia a su vuelta al Pizjuán, además de pedir que lo que suceda en el campo se quede ahí, en referencia a la actuación de Pepe la pasada jornada ante el Getafe.
"El partido contra el Sevilla es importantísimo, porque cada vez quedan menos jornadas y tal vez los puntos adquieren más valor por esto, y para nosotros el partido es definitivo, o prácticamente definitivo, pero también para el Sevilla, que lucha por un puesto de Liga de Campeones junto con otros equipos", analizó el técnico. Juande Ramos justificó además que estos días, ante una jornada en la que la Liga puede quedar sentenciada, ya que "ha habido jornada entre semana, y el partido con el Getafe ha dado muchas situaciones que dieron juego para hablar durante estos días".
Sin embargo, el manchego se quiso centrar en la visita a Sevilla, "un partido importante para los dos clubes, cada uno por objetivos diferentes, y con puntos en juego muy valiosos", por lo que pide que se centre "la atención en el juego, el partido y la consecución de la victoria", quitando importancia a su recibimiento en Sevilla.
Quita importancia a su regreso a Sevilla
"Respecto a los 'Juan-dólares', ahí aparece la gracia sevillana, el gracejo andaluz, y a mí me viene fenomenal para el Monopoly, porque así me hago un manojo y me va a venir fenomenal para no tener que ir a comprarlos", bromeó el técnico, más serio a la hora de negar que viaje escoltado a Sevilla. Así, Juande Ramos recordó que "el Real Madrid siempre viaja a todos los campos con unas personas de seguridad, porque es un club grande, importantes y con muchos aficionados alrededor", por lo que el único motivo de esta seguridad es "mantener la tranquilidad y seguridad del equipo".
La otra polémica de la semana fue la actuación de Pepe, sancionado con diez partidos, ante el Getafe, así como la de Marcelo. Sobre Pepe, el técnico madridista sigue "pensando que el chaval pierde la noción de la situación y del tiempo en ese momento, y que es involuntario, no quiere dar patadas al jugador".
"Lo que sucede es que pierde la calma y no sabe lo que hace, puede que yo no me haya explicado bien, lo que digo es que creo que se volvió loco y dio patadas, pero que no quería hacer daño a nadie", se justificó antes de asegurar que "dentro del campo hay un léxico, que solo conocen los futbolistas", entendible por "todos" los que han jugado al fútbol, pero incomprensible para mucha gente".