El cantautor se quejó de que las autoridades estadounidenses no le concedieran el visado especial por acontecimientos culturales para participar en un concierto en homenaje al músico Pete Seeger por su 90 cumpleaños, realizado el pasado 3 de mayo en Nueva York y al que Rodríguez había sido invitado por la familia de Seeger.
Al ser preguntado sobre qué hubiera pasado si, en vez de pedir la visa, se hubiera lanzado al mar en una balsa para llegar a Estados Unidos, Rodríguez respondió: “No sólo me hubieran dejado entrar, ¡me hubieran exhibido como trofeo!”.
“Según la ley de ajuste cubano, los emigrantes ilegales cubanos interceptados en el mar son devueltos a Cuba, pero los que logran pisar tierra adquieren el derecho a la residencia. Somos el único país al que se le aplica esta ley. Es un concurso macabro que les ha costado la vida a muchos”, consideró el artista.
El artista también calificó como “obsoleta” la norma cubana que obliga a obtener un permiso especial del Gobierno para entrar o salir de la isla.
Rodríguez habló de la necesidad de un diálogo “respetuoso y en condiciones de igualdad” entre Cuba y la administración de Barack Obama.
“Cuba debe cambiar, evolucionar. Lo dice la dirección de la Revolución, lo dice Obama, lo dice el pueblo y también la oposición. Lo único que generará ese cambio con rapidez es el levantamiento incondicional del bloqueo. Lo que ocurra será lo que merecemos los cubanos por ser como somos y no porque nos lo imponen”, afirmó.