El rechazo fue fundamentado por la dirección de Interpol en Lyon con los estatutos de la organización, que tiene "rigurosamente prohibida toda actividad o intervención en cuestiones o asuntos de carácter político, militar, religioso o racial".
El pedido de captura internacional para Zelaya había sido explicado por el Gobierno de facto en Tegucigalpa con el supuesto delito de "abuso de autoridad, usurpación de funciones y traición".
Sin embargo, Interpol estableció que los cargos que "se le imputan al Presidente Zelaya son de carácter político y no presentan ningún elemento de derecho común".