En una entrevista con la revista "Ahora", que saldrá a circulación la próxima semana y cuyo contenido fue conocido este viernes, el mandatario señaló que hay que tener "paciencia" frente a la crisis en las relaciones con Ecuador y Venezuela.
"Este es un país que no es agresor de la comunidad internacional, que es respetuoso de las leyes. Nuestro gran problema es este terrorismo interno, esa es la razón de nuestra lucha y en estas relaciones internacionales debemos ser pacientes", dijo.
Uribe subrayó que el acuerdo para que militares estadounidenses usen bases en territorio colombiano se puede llamar como "una fase mejorada del Plan Colombia", porque aprovecha las experiencias de ese proyecto para avanzar en la lucha contra el narcotráfico "que alimenta estas agrupaciones terroristas".
"A Colombia le han dado dos tipos de ayudas: una ayuda retórica de palmaditas en el hombro, de expresión de pésame en momentos en que hemos sufrido tanto, y una ayuda práctica que la hemos recibido de Estados Unidos, en nombre de la corresponsabilidad", agregó.
El jefe de Estado reiteró que Colombia nunca ha sido un país agresor de la comunidad internacional y lo que se busca con el acuerdo es que "las nuevas generaciones puedan disfrutar el derecho a superar totalmente esta violencia interna".
El Gobierno venezolano vinculó ayer su nueva crisis con Colombia, que como otras anteriores se desarrolla con las FARC como telón de fondo, con un futuro incremento de la presencia de militares estadounidenses en ese país.
Desde el martes las relaciones comerciales colombo-venezolanas están congeladas por decisión del Gobierno de Hugo Chávez, que respondió así a una petición de explicaciones de Colombia ante el hallazgo en poder de las FARC de tres lanzacohetes vendidos por Suecia a las Fuerzas Armadas venezolanas en 1988.
Sobre esos lanzacohetes decomisados a las FARC, Uribe sostuvo que se "sabe de dónde vienen y se han hecho los reclamos por el conducto diplomático".
"Se le ha pedido a todos los países que nos ayuden para que esas armas no lleguen a las FARC. En la medida en que mantengamos firmeza en esta política, los Gobiernos se tienen que abstener de permitir que haya filtraciones de armas que lleguen a las FARC", subrayó.