Algunos de los profesionales encuestados respondieron que "la adopción de planes de consolidación fiscal, un consumo privado e inversiones públicas más débiles y tensiones financieras agudas, en particular los fuertes estándares de crédito, son riesgos a la baja para el crecimiento".
Al mismo tiempo perciben los efectos positivos de la depreciación del euro como el principal factor al alza para el crecimiento.
"Los datos económicos y los indicadores procedentes de las encuestas disponibles sugieren un fortalecimiento de la actividad económica en el segundo trimestre de 2010, y los datos de que se dispone relativos al tercer trimestre son mejores de lo esperado", considera el BCE en el editorial del boletín.
El BCE añade que "el proceso de ajuste de los balances que se está produciendo en varios sectores y las perspectivas de los mercados de trabajo ralenticen la recuperación de la actividad".
La encuesta a profesionales también revela una revisión a la baja de las expectativas de desempleo de 2 décimas hasta el 10,1% para 2010 y de una décima hasta el 10,2% para 2011. Los expertos prevén que el desempleo alcanzará el 9,8% de la población activa en 2012.
El BCE apostilló que son de naturaleza temporal "todas las medidas no convencionales adoptadas durante el período de agudas tensiones en los mercados financieros, denominadas "de apoyo reforzado al crédito", y el programa para los mercados de valores (compra de deuda pública)".
Riesgos
Sin embargo, pese al crecimiento sostenible, que se ajusta a los objetivos de política monetaria del BCE, siguen existiendo "riesgos equilibrados para un entorno de incertidumbre", como indica el boletín. El miedo del organismo europeo estaría en las volatilidad e inestabilidad del mercado financiero, que sufre aún fuertes caídas y subidas según cada jornada. Además, el aumento en el precio del petróleo y las materias primas no energéticas, superiores a lo previsto en anteriores informes, son otros riesgos que destaca el boletín.
El petróleo, en términos interanuales, había crecido un 4,6% el pasado 4 de agosto, y aún se estima que el crudo se encarezca en un 1,6% más en 2011. La situación de las materias primas también preocupa al BCE. En los últimos seis meses, su precio ha subido un 17,6% y existe una cierta incertidumbre sobre su evolución.
Los países emergentes crecen más del 10%
Aparte de estos indicadores, el organismo presidido por Trichet ha destacado la buena evolución de la inflación de la zona euro, que se ha situado en julio en el 1,7% anual, tres décimas más que en junio, y más cercano al objetivo del 2% deseado.
El BCE estima que se estabiliza este crecimiento de precios hasta el 1,8% en 2015. Dos décimas por debajo de la previsión del Barómetro de la Zona Euro que sitúo en el 2% la inflación para los próximos cuatro años.
Dentro del crecimiento de otras regiones, el informe menciona la producción en países emergentes como China, Brasil o México. En el país asiático, el PIB ha crecido en el segundo trimestre un 10,3%, mientras que el gobierno de Lula ha informado de que su industria ha producido un 14,8% más estos últimos meses.
Mejora en la situación de las entidades de crédito
Otra de las conclusiones es la satisfacción del BCE por la buena evolución de los balances de las entidades de crédito. El organismo europeo ha informado que comienza a hacer efecto el mayor número de préstamos para particulares concedidos en lo que va de año, aunque hayan descendido los créditos a sociedades no financieras.
El boletín también ha hecho referencia a la positiva repercusión que tuvieron los test de resistencia a la banca del pasado mes de julio, que mejoran la imagen y transparencia de las entidades financieras, "un paso adelante al restablecimiento de la confianza de los mercados".
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