La federación aspira a crear un departamento de Asuntos Exteriores "cuando las circunstancias económicas lo permitan"
En el apartado de 'Nación' del programa de CiU, la federación expone su apuesta por el derecho a decidir y fija el objetivo de la próxima legislatura: el concierto económico. La propuesta de programa subraya que "ni antes, ni ahora, ni nunca, ninguna ley o Estado" podrán impedir que Cataluña sea una nación ni negar que lo es, y que es un país que "no ha renunciado nunca a sus derechos inherentes como pueblo, ni tampoco el derecho a la autodeterminación, y que siempre ha anhelado las máximas cotas de autogobierno".
Dicho esto, el programa proclama la defensa de CiU del derecho a decidir "sin más límite que el que marque en cada momento el pueblo de Cataluña". La primera etapa de este derecho a decidir es la gestión plena de los recursos económicos a través de un modelo como el del concierto económico. Para ejercer este derecho a decidir y avanzar en el autogobierno de Cataluña, CiU deja claro que aprovechará "todas las herramientas jurídicas al alcance", pero sobre todo la "fuerza política" que resulte de las elecciones, porque habrá un gobierno "fuerte y cohesionado que no tenga ninguna dependencia respecto ninguna fuerza política española". Una vez marcado el objetivo del concierto, el programa también prevé el ejercicio del derecho a decidir de Cataluña sobre sus infraestructuras, incluyendo aeropuertos, Cercanías, agua y energía.
Además, pese a la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatut, CiU asegura que, en caso de gobernar, desarrollará el texto "de forma ambiciosa y con su máxima potencialidad jurídica", tanto en los ámbitos que dependen de la Generalitat, como los del Estado. En este sentido, añaden que en cuanto a las competencias, no renunciarán a alcanzar el horizonte marcado por el Parlament "en la propuesta de Estatuto aprobado el 30 de septiembre de 2005".
Otros compromisos son la aprobación de una ley de consultas populares "para que la Generalitat no dependa de la autorización del Estado", o la exigencia a Madrid para que cumpla la disposición adicional tercera del Estatut.
Según la propuesta de programa, derecho a decidir significa también avanzar hacia una relación verdaderamente bilateral entre Cataluña y España, por lo que CiU dará "plena potencialidad" a la Comisión Bilateral Generalitat-Estatuto, reclamando que apruebe un plan de trabajo.
La federación se compromete también a defender las competencias exclusivas en que sólo la Generalitat pueda ejercer las funciones legislativa, reglamentaria y ejecutiva, excluyendo en estos ámbitos la actuación del Estado. En cuanto a las competencias compartidas, CiU garantiza que se desarrollarán también políticas propias "restringiendo el alcance y contenido de la normativa básica estatal". También se defenderá para la Generalitat el principio de administración única, de forma que el Gobierno sea "la administración ordinaria del Estado en Cataluña".
Dentro de este apartado de nación, se incluyen también las propuestas de CiU en materia de cultura, poniendo especial énfasis en la lengua. "Trabajaremos para dotar de sentimiento identitario todos los ciudadanos de Cataluña", subrayan. En este sentido, entre los compromisos de la federación, figura trabajar para garantizar que la ciudadanía "pueda vivir plenamente en catalán en todos los ámbitos de la sociedad", y se incluye aquí el cine y las tecnologías de la información y de la comunicación , entre otros. De hecho, se fija el objetivo de que Televisió de Catalunya "asuma el rol de televisión nacional del país, potenciando la lengua catalana, la cultura catalana y el imaginario catalán".
El tercer apartado del capítulo de nación se dedica a la 'Catalunya global', y fija el compromiso de "reposicionar" Catalunya en el imaginario europeo, consiguiendo un reconocimiento institucional, social, cultural, económico y nacional más grande. Para ello, entre otras cosas, CiU aspira a crear un Departamento de Exteriores, pero subraya que esto "se haría cuando las circunstancias económicas lo permitieran".
Además de trabajar en favor de las relaciones con el máximo número de actores internacionales y apostar por la Unión por el Mediterráneo y para la eurorregión, CiU quiere asegurar la presencia catalana en los diferentes organismos y comités de trabajo de la Unión Europea, especialmente en los Consejos de Ministros, logrando el reconocimiento oficial de la lengua catalana en las instituciones europeas. También negociaría la presencia institucional catalana en organismos internacional y en la formulación de políticas internacionales, incluyendo la UNESCO, la OMS y la OIT.
El programa incluye también la creación de una Escuela de Asuntos Internacionales y de una Comisión Asesora de Proyección y Relaciones Internacionales de Cataluña, y el impulso del proyecto de ley que regulará la organización de la política de relaciones exteriores y europeas. Al mismo tiempo, CiU quiere crear el portal 'Catalonia.cat', de entrada virtual en el país para cualquier visitante. La federación se propone también internacionalizar todos los departamentos de la Generalitat, fomentando acuerdos e iniciativas interregionales, transfronterizos e internacionales.
En el apartado de la cooperación, se concentrarían todas las competencias en políticas de cooperación, paz y derechos humanos en un único organismo integrado en el ámbito de Relaciones Internacionales y Cooperación. CiU apuesta por crear un registro propio de cooperantes y promover programas de recolocación para cuando vuelven a Cataluña, además de para contratar cooperantes de los países de origen. En este punto también se recuerda el objetivo de destinar el 0,7% a cooperación en 2015.