Esta será una de las contribuciones del departamento de Interior para intentar paliar la crisis económica, como reconoció el propio Navarro, quien recalcó que el uso de los postes SOS se encuentra en desuso debido a que la mayoría de los conductores ya posee un teléfono móvil.
Navarro reconoció que la medida se llevará a efecto "para ahorrar", teniendo en cuenta que el pasado año sólo utilizaron los postes 11.000 personas por las 50.000 del año 2000.
El desmantelamiento de los postes, que serán enviados a una planta de tratamiento, se llevará a cabo en los próximos tres años y únicamente se respetarán aquellos que se encuentran instalados en zonas donde no existe la cobertura de las operadoras de móviles o llega muy débilmente.
"Han sido de gran utilidad para los conductores pero ya han cumplido su función", sentenció Navarro.