www.diariocritico.com
Evadiendo el simulacro

Evadiendo el simulacro

[email protected]

 El tráfico a lo largo de la avenida Javier Prado en Lima es lento, extenuante y a ratos parece dar la impresión de que se forma parte de una procesión interminable que avanza pero no llega nunca a su destino. Carros de todas las marcas y años, colores y mantenimiento se entrecruzan. Un simulacro de movimiento. Le pido al chofer que me diga quién cree que ganará la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en junio. La respuesta es elusiva, no directa. "Estos de la centroderecha son unos idiotas", me responde. "¿Por qué tenían que dividirse para dejar espacio a Humala o a Keiko?". "Si se hubiesen puesto de acuerdo, PPK sería ya presidente y nos evitaríamos estas elecciones. Sumados los votos de Pedro Pablo, del cholo Toledo y de Castañeda, hubiésemos habríamos ganado", me explica. "El problema es que cada uno creía que iba a ganar". Pero de los dos, le digo, ¿a quién cree que escogerá el pueblo en las próximas elecciones? "Keiko", responde sin dudar. "Mire señor", me enfatiza, "si no hubiese sido por su papá (Alberto Fujimori), este rato no podríamos andar circulando tranquilamente por esta calle. Antes de Fujimori, los de Sendero ponían bombas por todas partes y mataban mucha gente inocente. Cuando salía de su casa, usted no sabía si regresaría vivo". ¿Y los inocentes que murieron por la represión de Fujimori? "Bueno", me dice, "fueron pocos, pero así tenía que hacerse para acabar con Sendero". Son las siete de la mañana y el candidato ganador de la primera vuelta, Ollanta Humala es entrevistado en televisión. Me interesa ver su mirada cuando responda. Los ojos generalmente discrepan de los labios. El simulacro de la búsqueda de consensos. La primera pregunta y la respuesta son inevitables: "¿Mantendrá usted, si es presidente, el actual modelo económico de libre mercado e iniciativa privada en el Perú?". "Por supuesto que sí", es la respuesta. No escuché la siguiente pregunta, que habría sido para mí inevitable: "¿No plantea usted en su plan de Gobierno transformar el Estado con una nueva Constitución para hacerlo descentrado y participativo? ¿No implicaría ello una transformación del modelo económico?". Recuerdo el artículo de Vargas Llosa "La hora de la verdad": referente al futuro gobierno del candidato de Gana Perú: "no habrá reelección. Se cumplirá con los tratados firmados, no habrá estatizaciones, se respetará el derecho a la propiedad y las administradoras de fondos de pensiones". Y, sin embargo, cuando le preguntan sobre su posición sobre el pluralismo informativo, el derecho a la crítica de la prensa y su independencia, la respuesta del candidato pone en estado de alerta. "Sí", declara, "voy a mantener dicho pluralismo, la independencia de la prensa", pero añade, "porque no es una una prensa vendida como la de los noventa"… Me inquieto: ¿por qué la alusión?, ¿qué permitirá en el futuro, en plena embriaguez del poder, no confundir a la prensa crítica con la de los años noventa, vendida al fujimorismo? ¿Por qué no volver además a los años setenta? "Todo esto es un simulacro", me responde un colega filósofo.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios