En los nuevos desarrollos urbanísticos de la capital se deberá instalar un sistema que evita abrir zanjas cuando haya que reparar los suministros de agua, electricidad o teléfono, según aseguró el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón durante la rueda de prensa posterior a la Juan de Gobierno. En cuanto a las zonas ya consolidadas, la primera en incluir este sistema será la calle de General Ricardos, que se empezará a remodelar a finales de año.
La canalizaciones de agua, energía o las redes de telecomunicaciones, de riego, de gas y de saneamiento alumbrado público se instalan en zanjas. A partir de ahora, con un sistema de galerías y cajones se evitará tener que recurrir a las obras cada vez que hubiese un problema en las instalaciones.

El sistema consiste en la construcción de una galería subterránea bajo la acera conectada con cajones de servicios en cada finca privada, desde donde se accedería con facilidad a las tomas de los diferentes suministros para su mejora o reparación. El abastecimiento de agua, de energía y las redes de comunicaciones irán por galerías; y los servicios urbanos, como el alumbrado público, la regulación del tráfico, la red de riego o las acometidas domiciliarias de los servicios urbanos en cajones. Por su parte, la red de gas y la de saneamiento quedan fueran del sistema.
Según afirmó el alcalde, este sistema ya se ha aplicado en algunas zonas de nueva creación, como el PAU de Vallecas, y se "exigirá a todos los nuevos desarrollos urbanísticos que se hagan en Madrid". Además, el alcalde aseguró que no en todas las zonas consolidadas es fácil aplicar este sistema, pues hay algunas donde no se podría instalar por el Metro o porque los suminstros tienen itinerarios dispares. Donde sí se aplicará es en la calle General Ricardos, que será la primera zona ya construida donde tengan este sistema de 'antizanjas'.
Remodelación de General Ricardos
La calle del General Ricardos, el principal eje comercial del distrito de Carabanchel, será reformada en su integridad. La remodelación, cuyo fin está previsto para mediados de 2009, incluirá el sistema para evitar zanjas y pretende devolver espacio a los peatones.
Con una inversión total de 11.961.235 euros, la remodelación, que se centrará en el tramo entre la calle de Eugenia de Montijo y la glorieta de Marqués de Vadillo, también está orientada a dar más espacio al peatón, modernizar el mobiliario urbano y mejorar la accesibilidad en la zona. La reforma se centrará en el tramo entre la calle de Eugenia de Montijo y la glorieta de Marqués de Vadillo.
Así, las aceras aumentarán su superficie en 6.500 metros cuadrados gracias a la eliminación de la mediana que desaparecerá; se renovarán las aceras y la calzada; se eliminarán las barreras arquitectónicas; se cambiará el mobiliario urbano; se reconstruirán los alcorques y las jardineras; y se plantarán 186 árboles, entre otras medidas.