www.diariocritico.com

La Politécnica desarrolla materiales para los barcos del siglo XXI

viernes 21 de septiembre de 2007, 14:49h
Actualizado: 10 de octubre de 2007, 11:36h
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid desarrollan un nuevo material aplicable al sector naval, cuya ligereza y adaptabilidad permiten ahorrar peso y combustible, resultando ideal para incrementar la seguridad y evitar vertidos.

Los materiales híbridos fibra-metal han sido ya introducidos en el sector aeronáutico y en el del automóvil, en los que han demostrado su capacidad comercial y sus ventajas técnicas. Sin embargo, en la construcción naval aún no se ha introducido esta tecnología, aunque las ventajas que podría aportar son, si cabe, más evidentes que en los otros sectores mencionados, pues el ahorro de peso conseguido es muy substancial en estructuras del tamaño y peso de un buque.

En esta línea trabaja el Grupo de Investigación de Materiales Híbridos, formado por profesores de los departamentos de Arquitectura y Construcción Navales y de Ingeniería de Materiales de las Escuelas Técnicas Superiores de Ingenieros Navales y de Minas de la UPM. Este Grupo ha desarrollado y patentado un nuevo material estructural para la construcción naval.

Este material está formado por chapas de acero y laminados de material compuesto, constituidas por una matriz polimérica reforzada con fibra de vidrio. La cantidad, espesor y orientación de cada uno de los componentes son calculados para obtener la rigidez y resistencia adecuadas en cada zona del buque.

Además, explica Juan Carlos Suárez, coordinador de la investigación, la composición del laminado, puede variar para adaptar el diseño del material a las necesidades estructurales de cada zona del buque o artefacto marino. No obstante, es necesario atenerse en el diseño del material a una serie de premisas que eviten modos de fallos prematuros o indeseables.

Puede suponer miles de toneladas
Su uso en la fabricación de buques supone un ahorro de peso que puede suponer miles de toneladas. Este ahorro de peso se traduce en un ahorro de combustible, con las consiguientes reducciones de costes de operación del buque. También redunda en un aumento de la carga de pago que puede ser transportada.

Además, su utilización permitiría el uso de tecnologías para mejorar la seguridad del buque sin penalizar el peso, como es el empleo de doble casco en petroleros, a la vez que se mejoraría en cuestiones medioambientales al evitar algunos vertidos accidentales de crudo.

Otro campo de aplicación que se vislumbra es la fabricación de mamparos corrugados (las paredes de los depósitos donde se transportan substancias a granel) en los buques destinados al transporte de productos químicos.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios