La presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, se comprometió el 20 de agosto a poner en marcha la construcción de una radial para aliviar el tráfico en el tramo madrileño de la A-6. Al día siguiente dijo que la radial recibiría el nombre de M-65 para evitar enfrentamientos con Fomento, ya que este tipo de vía es de su competencia. Además, la oposición y los ecologistas criticaron la viabilidad de la propuesta, que ha dado ya sus primeros pasos para convertirse en realidad.
A pesar de que las radiales son competencia del Gobierno central, Aguirre se comprometió a ejecutar con sus propios presupuestos este proyecto y tras las primeras críticas del PSOE aseguró que la llamaría M-65 para eludir el conflicto de competencias.
Aguirre aseguró durante una visita a Villar del Olmo, donde prometió la construcción de esta infraestructura, que los atascos en la carretera de A Coruña no son de ayer y recordó las caravanas "de hasta 60 kilómetros" que se forman en sentido entrada a Madrid "todos los domingos de invierno". Por eso dijo no entender que el Ministerio de Fomento haya puesto en marcha radiales alternativas a todas las carreteras nacionales que salen de la capital, "incluida la R-1, después de que lográramos convencer al Ministerio", y no se haya planeado una radial 6.
Por su parte, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, aseguró que estudiaría la alternativa a la A-6 cuando Aguirre se la tomase "en serio" y criticó que la presidenta anuncie este tipo de iniciativa en declaraciones a la prensa de "forma tan global".
Críticas al proyecto
Ante las críticas del PSOE al proyecto de la nueva radial madrileña, que desde las filas socialistas se considera "multimillonario", la presidenta respondió que la Comunidad tratará de hacerlo lo menos costoso, "como es nuestra obligación" pero que "se harán expropiaciones, igual que las hizo el ministro Borrell cuando realizó la ampliación de la A-6 hace años". Ha matizado, además, que será una vía de peaje "que no pagarán los madrileños, sino los usuarios".
Desde la organización Ecologistas en Acción mostraron un "profundo rechazo" a la construcción de la radial que "no solucionará el problema estructural" del tráfico. Los ecologistas defienden que lo que se necesita para acabar con los atascos en la A-6 es un cambio en el modelo territorial de Madrid que "el gobierno regional parece no querer abordar".
Además, en su argumentación explican que la A-6 corre en casi toda su longitud encajonada entre tres espacios protegidos, el Monte de El Pardo, el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares y el Parque Regional del curso medio del río Guadarrama y cualquier infraestructura paralela afectaría a alguno de estos espacios protegidos.
Por su parte el portavoz de IU en la Comisión de Infraestructuras y Transportes de la Asamblea de Madrid, Fausto Fernández, también manifestó su "rechazo a la construcción de una radial alternativa a la A-6" y afirmó que esta propuesta "nada piensa en las mayorías sociales ni en el medio ambiente, sino en seguir potenciando un modelo de desarrollo totalmente insostenible que potencia el transporte privado en detrimento del público".
Pese a las críticas, el proyecto siguió adelante. En noviembre la Comunidad publicó en el Boletín Oficial el concurso internacional de ideas para la construcción de la futura carretera M-65.