www.diariocritico.com

¿Qué nos espera en economía para este 2022?

lunes 20 de diciembre de 2021, 12:55h

Aunque nadie sabe con certeza lo que pasará en el futuro, mi opinión es que veremos un enfriamiento de la economía conforme se agote el 2022, y el comienzo de una recesión en 2023.

1º De dónde venimos

Antes de pandemia, había un ciclo económico alcista (la economía se iba recuperando). No obstante, la pandemia (2020) ha supuesto una caída abrupta en prácticamente toda la economía mundial, que se ha parcheado en los países ricos, con ciertas ayudas e impresión de más billetes.

2º La crisis de suministros

Las ayudas existentes, han permitido a mucha gente mantener un cierto poder adquisitivo (en los países ricos) mientras todo estaba cerrado, por lo que el dinero que se gastaba, se gastaba a través de compra online, y el que no, se guardaba en el banco.

La reactivación económica (nueva normalidad) marcada por el teletrabajo, y la teledocencia, ha provocado que mucha gente se compre un ordenador para que los niños puedan dar clase desde casa, y ellos teletrabajar. La demanda de material informático se ha disparado, mientras las fábricas estaban cerradas, o al mínimo de funcionamiento. Eso ha provocado una crisis de suministro de microchips.

El automóvil privado, ha cobrado fuerza frente al transporte público, por miedo a contagios. Eso también ha provocado un aumento de demanda en el sector, tanto de vehículos nuevos, como de piezas para reparar los antiguos, lo que ha vuelto a topar con fábricas a medio gas por la pandemia.

Los microchips, en fabricación y almacenes, se han destinado fundamentalmente a la construcción de más ordenadores, (donde se les saca más dinero) lo que ha provocado el desabastecimiento de las cadenas que producen automóviles, y de varias cadenas de producción de electrodomésticos. Todo, mientras la demanda subía.

Al mismo tiempo, el capitalismo digital (criptomonedas, NFTS, etc) ha provocado también un aumento exponencial de demanda de ciertos componentes informáticos, que ya venía de antes (gráficas de alto rendimiento y fuentes de alimentación potentes) necesarios para la producción de criptomonedas, tokens, etc. Todo ello, va asociado a su vez, a un aumento global del consumo de la energía. (Hace falta electricidad para mantener encendidas las granjas de minería de criptomoneda) Por lo que volvemos a encontrarnos con una situación de aumento de demanda, y escasez de oferta.

Y por último, no olvidemos que hay gente que ha conseguido ahorrar durante la pandemia, porque no tenía donde gastar un céntimo, lo que ha provocado una cierta bolsa de ahorro. Toda esa gente, cuando ha podido volver a la calle, ha decidido darse las vacaciones o el capricho, que no pudo darse el año pasado, lo que a su vez, ha provocado otro aumento de demanda.

3º ¿Dónde estamos?

Hasta aquí, un problema coyuntural, que se solucionaría (Según la Unión Europea) cuando las fábricas vuelvan a funcionar a pleno rendimiento. Eso hará que cuando la gente vaya a comprar, haya coches, u ordenadores disponibles, en los que gastarse los ahorros, y a su vez, cuando se gasten los ahorros, la gente comprará menos, con lo que, por un lado, habrá más oferta, y por otro, menos demanda. Eso es lo que dice la UE.

Sin embargo, hay otro problema; el de suministro de petróleo, electricidad, o materias primas (por ejemplo, cobre) que no tiene solución. Los recursos naturales son los que son, y empiezan a agotarse. Todo lo cual, lleva también a un aumento de precios. Va disminuyendo la cantidad de materiales disponible. Por mucho que quieras fabricar, si no tienes materia prima… Eso, nos llevaría otra vez a la subida de precios (Inflación) que no se solucionaría volviendo a poner las fábricas en marcha. Esta parte del problema es estructural, y como digo, no tiene solución.

El aumento del precio de la energía, implica aumento del precio de todos los productos. Una siempre lechuga, necesita estar en la nevera (que gasta electricidad) para poder conservarse, por lo que la lechuga se venderá más cara, para compensar lo que cuesta mantenerla, o producirla. Ya estamos viendo el aumento del precio de los alimentos. Criar animales, o cultivar tomates, implica gastar gasoil para mover el tractor, o electricidad para mantener a los animales. Si sube el carburante, o la electricidad, es más caro producir alimento.

Todo parece indicar hacia la tormenta perfecta. Un aumento sin precedentes de los precios, no visto en muchos años, sin embargo

4º ¿Qué nos espera para este año 2022?

Hasta la fecha, normalmente, cuando los precios suben, es porque la gente tiene capacidad de compra, por lo que suele aumentarse los tipos de interés, para que las personas o las empresas, tengan menos acceso al crédito, y así puedan comprar menos, lo que hace que los precios se enfríen (dejen de subir) Algunos países han empezado a subir los tipos de interés, y se prevé que el Banco Central Europeo haga lo mismo hacia la segunda mitad de año. (Actualmente el Euribor está en negativo)

Por último, en otoño, desde China -Que absorbe gran parte de la producción mundial de materias primas y energía- llegó la noticia de la quiebra de Evergrande, la mayor inmobiliaria del país, a quién se sospecha que el gobierno chino ha metido dinero para poder hacer frente a los vencimientos de su deuda y evitar un derrumbe abrupto de su sector inmobiliario.

Por un lado, la llegada de los fondos de la UE en forma de ayudas para la transición energética (Se acaba el petróleo) y la digitalización, podrían suponer un estímulo para mantener la economía. Previsiblemente, en la primera mitad de año, se recuperarán los niveles de producción, y para septiembre, empezaremos a ver que vuelve a haber coches en los concesionarios, electrodomésticos sin lista de espera, etc.

Si la crisis inmobiliaria China, finalmente arrastra a todo el sector de la construcción en el país, habrá disminución de consumo de materias primas. Posiblemente una disminución importante.

Al mismo tiempo, si las fábricas ya están funcionando a pleno rendimiento, pero el consumo Chino se para, habrá exceso de oferta.

Si a eso se suma una previsible subida de tipos de interés en la zona Euro (que también provocaría que cayera el consumo) y que quienes han conseguido ahorrar durante la pandemia ya se habrán gastado sus ahorros para después del verano….

Es bastante plausible que veamos una caída brusca de la economía, motivada por un exceso de oferta, y una disminución brusca de la demanda. Es decir, la situación actual se va a dar totalmente la vuelta.

Si observamos el precio de materias primas, podemos ver que el ascenso de precios es ahora mismo casi vertical, y prácticamente siempre que se ha producido un ascenso de precios similar, luego ha venido una caída brusca de los mismos.

Al mismo tiempo, el ciclo natural del capitalismo, que con salvedad de la pandemia ha sido un ciclo expansivo desde aproximadamente 2015 hasta la fecha, está a punto de cambiar a recesivo. Si se juntan ambas cosas, veremos un 2022 cada vez más frío, y un 2023 en recesión.

Podría darse una situación peor. Exceso de oferta, disminución de demanda, tipos de interés altos, y precio de la energía disparado, lo que provocaría mucha oferta, poca compra, y precios caros. Sin embargo, es previsible que una caída de consumo del mercado chino, lleve asociada también una disminución de la demanda de energía. Aunque nadie sabe con certeza lo que pasará en el futuro, mi opinión es que habrá un enfriamiento importante en 2022 y recesión para finales de año, o primera mitad de 2023.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+
0 comentarios