El presidente
ZP dio ayer domingo un mitin en Alange, como es bien sabido. Lo visitaba como festejo especial de la victoria electoral tras haberse comprometido a ello. Se trata del pueblo de su abuelo ejecutado durante la Guerra Civil.
Y hay que destacar alguna anécdota como que si en precampaña, cuando lo visitó, encontró un clima adverso, con abucheos, ayer se encontró con una nueva ración de silbidos y manifestaciones en contra.
También ha llamado la atención verle en el mitin entre muchas banderas, del PSOE, lógicamente, y alguna tricolor destacada entre el gentío. Si en otros

actos siempre se comenta desde la prensa, de manera crítica, la presencia de banderas y enseñas preconstitucionales -los famosos ‘aguiluchos’- también hay que destacar el uso de otras que no son las que representan a todos en el actual régimen que atravesamos con satisfacción (
en la foto que adjuntamos de El Mundo aparece claramente una tricolor). No le damos, por supuesto, que quede claro, más importancia de la puramente anecdótica. ZP, para muchos críticos un ‘republicano’ encubierto, o para los más adversos, un resentido por su ‘herencia’ del bando republicano y su abuelo fusilado, siempre es noticia cuando se le rodea de estos símbolos de la República.
Por cierto que ZP tuvo que recortar sus actos por esas polémicas manifestaciones en contra y abucheos que encontró. No fue una fiesta redonda para el presidente.