Las redes sociales estallaron esta semana tras la publicación de unas fotografías de Raquel Mosquera en las que aparecía con un rostro inusualmente terso y juvenil.
Las instantáneas, que dieron pie a todo tipo de conjeturas, dividieron a los usuarios entre quienes atribuían el cambio a una transformación estética y quienes sospechaban del uso excesivo de filtros digitales.
Sin embargo, la empresaria ha despejado las dudas este viernes durante su visita a 'TardeAR', donde ha tratado la polémica con naturalidad y sin esquivar ninguna cuestión.
Mosquera ha optado por entrar en el plató con una máscara, recurso simbólico que anticipaba la revelación posterior. Tras retirársela, ha dejado ver su rostro al natural y ha atribuido las instantáneas virales a simples ajustes digitales: "Me estoy haciendo un poquito experta en el tema de los filtros".
La propia Mosquera ha explicado que considera estas modificaciones una especie de pasatiempo:
"Para mí es como un juego el poner, el quitar... Pero es verdad que hay veces que exagero".
Consciente del revuelo generado, ha admitido haberse sorprendido por la repercusión de unas fotos que, en su opinión, no buscaban provocar semejante reacción: "Me quedé asombrada".
"Nunca he sido una persona acomplejada"
En vez de mostrarse incómoda por las opiniones surgidas a raíz de la polémica, la empresaria ha presumido de "piel estupenda". "No tengo arrugas", ha apuntado y, acto seguido, ha añadido que jamás ha sentido complejos vinculados al físico: "Nunca he sido una persona acomplejada, nunca me ha importado estar más gorda o más delgada".
No obstante, sí ha reconocido que se somete con regularidad a tratamientos estéticos no invasivos: "Me pongo botox, vitaminas y tratamientos en mi centro de belleza", ha enumerado sin reservas.