www.diariocritico.com
     

Ocio > Toros

Juan José Padilla, Premio Nacional de Tauromaquia
El Ministerio de Cultura ha otorgado el Premio Nacional de Tauromaquia al torero Juan José Padilla, coincidiendo con su retirada tras 25 años en los ruedos. El jurado ha querido reconocer "extraordinaria carrera, en la que ha lidiado cerca de mil quinientas corridas de toros, alcanzando incontestables triunfos en las principales plazas de toros del mundo".
Urdiales sale en volandas por la Puerta Grande de Las Ventas
Urdiales sale en volandas por la Puerta Grande de Las Ventas (Foto: Plaza1)

El riojano caló hondo en los tendidos con dos grandes faenas, cortó tres orejas a ley y abrió la Puerta Grande

"¡Torero, torero!" El grito ansiado por cualquier coletudo en el altar venteño rugió desde los tendidos en honor de Diego Urdiales y su apoteosis del toreo de verdad de verdad de la buena. Tres indiscutibles orejas, tres cortó el riojano en un actuación maciza que siempre se recordará, sobre todo su faenón al segundo de sus bureles. También destacó un heroico Octavio Chacón con una oreja de mucho peso y un interesantísimo y variado encierro de Fuente Ymbro con un soberbio tercero que se le fue a un ventajista y vulgar David Mora.

Talavante recibe a portagayola al primer toro de la tarde
Talavante recibe a portagayola al primer toro de la tarde (Foto: Plaza1)
Es lamentable tener que echar mano del tópico, pero es que se repite en demasía, por desgracia. Sí, ese aserto de ‘corrida de expectación, corrida de decepción’. Cual la de reinicio del ciclo otoñal en su segunda parte, porque tras el exitazo de Adolfo Martín con su ‘Chaparrito’ , que se llevó todos los premios al mejor toro en San Isidro, le llegó la de arena con un encierro sosísimo y sin un ápice de bravura. Lo que impidió el triunfo de la terna, incluyendo a un Talavante que anduvo espeso y dubitativo.
Feria de Otoño: percance de Fortes y oreja para Pablo Aguado
Los hados del destino son así de juguetones. El máximo protagonista del primer festejo otoñal era Talavante, responsable del entradón bordeando el ‘no hay billetes’, con su gesto de anunciarse en dos ocasiones, sí. Más, sin embargo lo noticioso se lo llevaron con la cruz Fortes, herido por el quinto bis tras una espeluznante cogida, y el toricantano Pablo Aguado, que al margen de si hizo méritos suficiente para la oreja que cortó, dejó el doblete de su sello artista y valeroso. En un mal encierro de las dos divisas de Victoriano del Río, el teórico protagonista cumplió.
La gran estocada de Emilio de Justo a su primer toro
La gran estocada de Emilio de Justo a su primer toro (Foto: Plaza1)

Sí, claro que sí. Ya sabemos que es un tópico. Pero un tópico real que explica la grandeza de la Fiesta. La cara y la cruz, el triunfo y la cornada. Ambos se dieron este domingo en un festejo interesante en casi todo su desarrollo en el que la peor parte se la llevó Ginés Marín, herido en la mandíbula -de pronóstico reservado- por su segundo, y la gloria, ganada a base de verdad y espadazos, fue para Emilio de Justo. Con un encierro desigual de presencia y juego de los dos hierros del Puerto, Román, con el peor lote, pasó casi de puntillas.

De Manuel en un ajustado natural a su primer novillo
De Manuel en un ajustado natural a su primer novillo (Foto: Plaza1)
Un festejo con altibajos en el comportamiento de los bicornes de Fuente Ymbro, con tres y tres. O sea la mitad con opciones de triunfo, en diversa gradación, para los coletudos, pero que, salvo la excepción de Francisco de Manuel, con el exigente tercero. Mientras que los otros dos correspondieron en suerte –más bien en desgracia- a Pablo Mora, que se fue de vacío. Menos opciones tuvo un gris Juanito con su lote que tampoco se comían a nadie.
Alejandro Talavante, única figura que se atreve a dar la cara en la Feria de Otoño
(Foto: Mikel Urmeneta)
Llegan los exámenes de septiembre a la cátedra de la plaza de Las Ventas. Pero, con la excepción de Alejandro Talavante, ninguno del resto de los mandamases del escalafón se atreve a dar la cara de nuevo ante la exigente afición madrileña. Eso sí, el doblete del extremeño, que incluye el reto de anunciarse en una corrida torista como es la de Adolfo Martín, ha creado una gran expectación. Hasta el punto de que se ha batido el récord de abonados con más de 16.000.
Albacete: repaso de Talavante a Juli y Perera con 'juanpedros' podridos
Alejandro Talavante, que salió a hombros, encendió la llama expansiva del toreo artístico, que brilló más en comparación con la vulgaridad de un Juli espeso y una actuación pueblerina de Miguel Ángel Perera. Eso sí, todo ante un encierro justo de presencia, putrefacto, sin casta ni fuerza -todos los bichos recibieron un puyacito- ni 'na' de 'na' de Juan Pedro-Parladé para cerrar el largo serial albaceteño.
Albacete: Pinar, de nuevo por la Puerta Grande, da la talla y los bicornes de La Quinta también
Inasequible al desaliento. Lo de Rubén Pinar y sus continuas hazañas táuricas en Albacete es digno de entrar en el Libro Guinnes de los récords. Porque ante una interesante corrida de La Quinta, exigente y de magnífica e igualada presentación -cuyas guapas caras fueron aplaudidas al aparecer por chiqueros-, fue capaz de descerrojar por sexta vez consecutiva la Puerta Grande del bello y centenario coso neomudéjar. En cambio no dio la talla José Garrido, que sólo brilló con el percal, y cumplió de sobra el también local Andrés Palacios, sustituto a última hora del anunciado Fortes. Y es que, como dicen los versos del inolvidable Ismael Belmonte: "Aquí hay toreros". Y los seguirá habiendo con los frutos de la magnífica Escuela Taurina, como la revelación de esta Feria, José Fernando Molina, o ese aventajado alumno aún sin picadores y coleccionador de Puertas Grandes que es Fran de Vane.
Diego Carretero gana la partida a los apáticos y conformistas Castella y Manzanares
El casi novel Diego Carretero superó a las dos figuras que completaban la terna. Con el pasotismo funcionarial y mecánico de Sebastián Castella y José María Manzanares, otrora capaces de grandes faenas en Albacete, se pusieron fáciles las cosas al paisano. Que anduvo entonado y artista en su primer enemigo de un encierro de buena presencia pero vacío de casta, al que cortó dos orejas, una de ellas de regalo, pero que no entorpece la proyección que puede tener el coletudo.
Ureña marcha a la enfermería, acompañado por Ginés Marín, tras sufrir un pitonazo en el ojo izquierdo
Ureña marcha a la enfermería, acompañado por Ginés Marín, tras sufrir un pitonazo en el ojo izquierdo

La tragedia ha querido ser protagonista, una vez más, en la Fiesta. Y le ha tocado a un gran torero como Paco Ureña, que sufrió un pitonazo muy fuerte en el ojo izquierdo cuando recibía de capote al cuarto toro de la tarde y que, en palabras del doctor González Masegosa -jefe de la enfermería, donde le atendió tras la cornada para mandarlo después al Hospital General-, a primeras horas de la madrugada de este sábado, pueden llevarle a perder la visión. A esa hora, todavía el coletudo estaba en el quirófano del Hospital, donde los cirujanos le habían salvado el ojo, pero posiblemente no la visión. Todo lo demás de lo ocurrido en esta séptima de Feria, en la que destacó Ginés Marín, que cortó una oreja, poco importa. Y, como se ha sabido a lo largo ya de este sábado, las peores perspectivas se han ido confirmando, pues tras cuatro horas de quirófano, se le ha salvado el ojo a Ureña, pero es muy difícil que recupere la visión.

Ponce brindó su segundo toro a su subalterno Marianín de la Viña
Ponce brindó su segundo toro a su subalterno Marianín de la Viña (Foto: taurinomanchega2)
Noticia, noticia taurina de portada: Enrique Ponce se pegó un arrimón de pie y de hinojos en su segundo animal, más novillo que toro, como todo el pésimamente presentado encierro de Daniel Ruiz, con los que se simuló la suerte (mejor, desgracia) de varas, y cortó dos generosas orejas. No es novedad, en cambio, el triunfo similar en trofeos de un Roca Rey arrollador. Ni que El Juli se motivara ante el éxito de sus compañeros y echara una oreja en su esportón. Eso no puede hacer olvidar que con las figuras desapareció el trapío habitual en la Nueva York de la Mancha y apareciese el medio toro. Y no olé.
0,76171875