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Una de las chicuelinas de El Mene a su primer novillo.
Una de las chicuelinas de El Mene a su primer novillo. (Foto: Alfredo Arévalo Plaza1)

San Isidro: prometedores novilleros que apuntan pero no disparan

Una terna de coletudos jóvenes y, hasta ahora en sus cortas carreras, con proyección dejaron detalles interesantes de cara al futuro sin llegar a redondear. Sin olvidar algunos defectos del inevitable toreo moderno, copiado de las figuras que triunfan con él, Fabio, El Mene y Tomás Bastos destacaron fundamentalmente con el capote, una suerte que cada día disfrutamos menos, e incluso compitieron entre ellos, que no es poco. Con un encierro del Conde de Mayalde, noblote aunque muy justo de casta, salvo 21 y 5º, luego no llegaron a alcanzar con la flámula lo que podía preverse, pero dejaron ganas de volver a verlos.

Un colaboración que iremos publicando todos los domingos

El toro. O sea, el auténtico protagonista de laFeria, que ya se sabe que el coletudo que lo lidia es el antagonista. Y en este periódico, que comparta la filosofía y exigencias de integridad y pureza de los festejos de la siempre ejemplar Asociación El Toro, estrenamos una sección crítica del abono que este grupo irá haciendo semana a semana. De momento, en esta primera entrega sus agumentadas opiniones se centran en lo acontecido desde el pasado martes y sin contar con el espectáculo de rejoneo.
Pase de pecho de Fernando Adrián a 'Frenoso', de Victoriano del Río.
Pase de pecho de Fernando Adrián a 'Frenoso', de Victoriano del Río. (Foto: Alfredo Arévalo/Plaza1)

San Isidro: Adrián se merienda a Manzanares y Aguado con un gran toro de Victoriano del Río

En la terna anunciada, uno de los coletudos era el de cotización más modesta, pero a la vez el de mayores éxitos en Las Ventas las últimas temporadas, con muy buenas actuaciones y tres Puertas Grandes. Durante este tiempo, los otros dos, que son mandamases del escalafón, no han dado ni una mísera vuelta al ruedo. Pues bien, el primero se merendó a los compañeros de terna. Pongamos que hablo/escribo de Fernando Adrián versus José María Manzanares y Pablo Aguado, como queda claro con los datos antedichos. El madrileño bordó el toreo ortodoxo y actual pero marró con las armas toricidas frente al único bicorne/bicorne que saltó a la arena, ‘Frenoso’, de Victoriano del Río -que con dos bureles completó la corrida-, lidiado en quinto lugar, porque el resto eran un simulacro ayuno de fuerza, bravura y casta, de las dos divisas de Puerto de San Lorenzo.
Isaac Fonseca en el inicio de rodillas de su faena a 'Brigadier', al que cortó una oreja.
Isaac Fonseca en el inicio de rodillas de su faena a 'Brigadier', al que cortó una oreja. (Foto: Alfredo Arévalo Plaza1)

San Isidro: 'Brigadier', un toro bravo, y Fonseca, un gran torero, que le cortó una oreja de peso

La verdad de la Fiesta. Un hombre valiente jugándose la vida y creando arte frente a un toro bravo. Lo que aconteció con protagonismo del bravo 'Brigadier', del hierro de Pedraza de Yeltes -premiado con vuelta a ruedo-, y, claro, de su matador, Isaac Fonseca -premiado con una importante oreja-, en un emocionante espectáculo que cerró una función pasada por agua y con mucho frío, que iba embarrancada desde el segundo burel por la pésima condición del mismo, como de sus hermanos hasta el sexto. Con el que el mexicano cascabeleó una faena valerosa y ortodoxa que calentó el ánimo, y el cuerpo, de los ateridos espectadores. Román se lució en el que manejable que abrió plaza y José Enrique Colombo anduvo por allí voluntarioso y vulgarote.
Ureña en su faena de muleta de su segundo enemigo, que embestía con la cabeza arriba.
Ureña en su faena de muleta de su segundo enemigo, que embestía con la cabeza arriba. (Foto: Alfredo Arévalo. Plaza1)

San Isidro: sólo brillan Iván García, Fernando Sánchez y Juan Carlos Rey con las banderillas en el petardo ganadero de Valdefresno

Se llama la Fiesta de los toros, ¿no? Pues, eso. Que los bureles son los protagonistas y si fallan ellos, como estrepitosamente ocurrió en el día del Patrón, con un descastadísimo encierro de Valdefresno, no hay espectáculo que puedan ofrecer los antagonistas: los coletudos. Los bureles, vacíos de bravura y casta, auténticos moruchos, sólo permitieron que restallasen con fuerza las palmas en los excelentes pares de banderillas en el sexto de Iván García y Fernando Sánchez. Sin olvidar a Juan Carlos Rey en el anterior. Nada pudo hacer David Galván con los de su lote, aunque Paco Ureña y el confirmante debieron estar mejor con sus respectivos primeros.
Plaza de toros de Las Ventas
Plaza de toros de Las Ventas (Foto: Comunidad de Madrid)

San Isidro 2025: Figuras y toreros emergentes compiten en el próximo fin de semana

Aarón Palacios dando la vuelta al ruedo tras cortar la oreja de su segundo enemigo.
Aarón Palacios dando la vuelta al ruedo tras cortar la oreja de su segundo enemigo. (Foto: Plaza1)

San Isidro: oreja a la entrega de Aarón Palacios en una novillada aburrida

Un festejo para olvidar. A excepción, se supone, de Aarón Palacios, cuyas ganas novilleriles y algunos buenos momentos de su faena a su segundo, le valieron para cortar una oreja sin demasiado relieve con la que en parte alcanzó su ilusión de triunfar en Madrid el día en que se presentaba, como Sergio Sánchez y Javier Zulueta, que completaban la terna. El resto, muy gris, muy aburrido. Por el escaso juego de los nobles, flojos y deslucidos de Alcurrucén -también con la excepción de ese quinto-, y el sobrero de Montealto. Sí, mas igualmente por unos coletudos que no mostraron casi nada en conjunto para destacar. Y eso en chavales que están empezando es grave, aunque nada inhabitual en estos tiempos.

Roca Rey carga la suerte y se luce al natural ante el toro al que cortó una oreja
Roca Rey carga la suerte y se luce al natural ante el toro al que cortó una oreja (Foto: Arjona)

San Isidro examina a la máxima figura taquillera actual, Roca Rey

Un argumentado repaso a empresa, toreros, ganaderos, veterinarios, palco y público

Morante de la Puebla saluda con las dos orejas que cortó en la corrida del pasado 1 de mayo en Sevilla.
Morante de la Puebla saluda con las dos orejas que cortó en la corrida del pasado 1 de mayo en Sevilla.

Lea el resumen muy crítico de la Feria de Abril según la Unión de Abonados de Sevilla

En primer lugar y al César lo que es del César, enhorabuena a Ramón Valencia por llenar casi todas las tardes la plaza de público bullanguero en demasía y minoría de aficionados. Comprobamos que los carteles repetidos año tras año de las renqueantes figuras son los que gustan al público ocasional en Sevilla. Los llenos son buenos para la tauromaquia folclórica en general en estos tiempos convulsos. Pero hasta ahí.
La factoría Fuente Ymbro, tan desigual en su producción de bureles, se salvó de un petardo gracias al que paradójicamente habían bautizado como ‘Amargado’. Un animal escaso de trapío, como sus tres hermanos lidiados -dos volvieron a los corrales-, pero que sacó la casta y una embestida boyante en el último tercio. Hasta el punto de que se le caían las orejas, lo que Miguel Ángel Perera vio muy pronto, por lo que lo brindó. Sus inicios de faena plenos de inspiración así lo prometían, pero el extremeño fue bajando la intensidad y para colmo marró repetidas veces a espadas, con lo que finalmente el amargado fue él. Paco Ureña y Ginés Marín se estrellaron con sus respectivos lotes.
Uno de los estatuarios con los que Víctor Hernández inició su faena al último del festejo.
Uno de los estatuarios con los que Víctor Hernández inició su faena al último del festejo. (Foto: Alfredo Arévalo (Plaza1))

Feria de San Isidro: Oreja a la entrega de Víctor Hernández en unas Ventas cada día más blanda

El tremebundo bajón de exigencia de ese público mayoritario que ocupa el graderío venteño, en el que los aficionados son una especie a extinguir, es cada vez mayor. A este paso la plaza no tardará en convertirse en Benidorm o, peor, una plaza de talanqueras. De momento se salva por la presencia del toro, que, como firmaría ese gran taurino que fue José Luis Cuerda, no es poco. De esta blandenguería se aprovechan los coletudos, y hacen bien, para sus estadísticas de trofeos y vueltas al ruedo. En esta catadura facilonga, un firme y entregado Víctor Hernández, se llevó una oreja y David Galván se apuntó dos vueltas al ruedo.






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