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Uno de los redondos de Emilio de Justo a su primero, del que se le concedió una oreja.
Uno de los redondos de Emilio de Justo a su primero, del que se le concedió una oreja. (Foto: Luis Vizcaíno)

Albacete: interesante corrida de Victoriano del Río sólo aprovechada a medias

El abono albacetense, después de varias tardes de toros descastados, aborregados y flojos, escaso lucimiento y regalos orejeros, se recuperó en parte este jueves. Porque, sin que sucediera nada grande, al menos pasaron cosas en el ruedo, donde pocas veces se desvió la mirada de los espectadores. La razón es clara: salieron por chiqueros animales con la divisa de Victoriano del Río de buena presencia, incluyendo los pitones, y varios con el don de la casta. Eso sí, la terna no los aprovechó como merecían y todo quedó a medias, aunque Emilio de Justo, que cortó un trofeo de ley, y Tomás Rufo, entregados, se lucieron en uno de sus enemigos. Mientras que a Castella se le obsequió desde el palco presidencial con una de esas orejas devaluadas y bochornosas.
Imagen del sexto toro de la tarde y sus pitones.
Imagen del sexto toro de la tarde y sus pitones. (Foto: Luis Vizcaínoi)

Albacete: llegan las figuras y desaparece el toro

Es un denominador común de la Fiesta, y sus males, desde siempre, pero en mayor medida en los últimos tiempos. Y, claro, Albacete no podía escapar a esta sinvergonzonería. Su habitual buena presentación de los toros se diluye, a veces hasta el escándalo, cuando hacen el paseíllo las figuras, tantas veces figurines o figurones. Como en esta sexta de abono, con Manzanares y Talavante, junto a Urdiales en sustitución del lesionado Morante. Lo que salió por chiqueros fue un encierro sin trapío, con varios anovillados. Y da mucho que pensar cómo serían los dos rechazados en el reconocimiento y sustituidos por otros de Algarra.. Un desafuero al que se unió la no menos habitual falta de bravura y fuerza y la sospecha de pitones afeitados en general y de manera bochornosa en el último (en la foto). Ante ellos pasaron tranquilamente la tarde sus matadores.

Miguel Ángel Perera durante su faena al cuarto toro premiada con dos orejas.
Miguel Ángel Perera durante su faena al cuarto toro premiada con dos orejas. (Foto: Luis Vizcaíno)

Albacete: un público y un palco blandos ‘abren’ la Puerta Grande a Perera y Leal

Vamos progresando. No sé de qué nos quejamos. Este martes sólo salieron a hombros dos de los tres coletudos, Miguel Ángel Perera y Juan Leal. Porque es menester recordar que el lunes lo logró la terna de novilleros al completo y el mayoral. Eso sí, en cuanto a los espadas, tampoco hicieron méritos para tal óbolo presidencial, respaldado en parte por los espectadores, que no buenos aficionados (especie casi extinguida también en Albacete). Otra coincidencia es que los toros, en general, estaban más qe correctamente presentados como los novillos del lunes…que no es poco, aunque también de catadura posmoderna: escasos de casta y fuerza. Al extremeño y al francés no les acompañó un Ginés Marín desdibujado y nada partidario de los alardes espectaculares y populistas.
La terna fue paseada a hombros antes de salir así por la Puerta Grande.
La terna fue paseada a hombros antes de salir así por la Puerta Grande. (Foto: Luis Vizcaíno)

Albacete: tómbola de orejas y todos a hombros

Ya se sabe que, como aquella antigua canción de Marisol, la vida es una tómbola (tom, tom, tómbola). Cual se ha convertido el otrora dignamente exigente coso de Albacete, que ahora rifa orejas similares a las de las plazas de talanqueras o menos. Con un público festivo y jaranero y un usía cómplice, el resultado era el lógico. Si bien es cierto que no podía librarse Albacete del declive generalizado de la Fiesta, al menos la capital manchega no ha bajado el nivel en la presencia del toro, lo que, recordando al gran José Luis Cuerda, no es poco. El caso es que la terna de Alejandro Peñaranda, Nek Romero y Manuel Mazo -y hasta el mayoral de la ganadería, para que el triunfalismo llegara al máximo-, salió en volandas por una chica Puerta Grande, como si hubieran ofrecido una sinfonía de toreo. Que no fue tal.

Manuel Caballero y Samuel Navalón salieron a hombros

Los dos coletudos fueron paseados a hombros por el ruedo antes de sacarlos por la Puerta Grande.
Los dos coletudos fueron paseados a hombros por el ruedo antes de sacarlos por la Puerta Grande. (Foto: Luis Vizcaíno)

Feria de Albacete: triunfalismo local y muy escaso toreo auténtico

La siempre productiva e inagotable cantera de coletudos albacetenses o formados en la tierra cuenta últimamente entre los novilleros a una pareja prometedora, Manuel Caballero y Samuel Navalón, ambos aventajados exalumnos de la Escuela Taurina. Por tanto, la idea de la empresa de anunciarlos, que no enfrentarlos, en un mano a mano resultó interesante y de ahí la excelente entrada. Y los chavales, con todo a favor, cortaron cinco excesivos trofeos de corte localista, aunque el toreo fundamental sólo se vio en contadas ocasiones ante un encierro noblote, escaso de fuerza y casta salvo el último y de sospechosas astas menos este que cerró función.

Momento de apuro de Cristian Pérez tras ser volteado por el sexto toro.
Momento de apuro de Cristian Pérez tras ser volteado por el sexto toro. (Foto: Luis Vizcaíno)

Feria de Albacete: Serrano y Molina empatan a un trofeo y Cristian se juega la vida

Una terna local con muy pocos festejos y maltratada por las empresas hizo el paseíllo inicial del abono en el bello coso mudéjar de la tierra. No estaba anunciado Cristian Pérez, mas la baja por percance de Fernando Adrián le abrió el hueco de la sustitución. Y a fuer que, al margen de estadísticas orejiles -con empate entre Sergio Serrano y José Fernando Molina-, no defraudaron ante un encierro de la factoría Fuente Ymbro en general con gran aunque desigual trapío y astifinas armas cual navajas albaceteñas, pero casi ayunos de sangre brava. Pérez, a revientacalderas toda la tarde, pechó con el peor lote y no cortó nada, pero dejó la impronta de su valor seco jugándosela a cara o cruz con el peligrosísimo sexto.

En un comunicado, que este periódico apoya, denuncian la pésima situación

Unos jóvenes que pueden ser la esperanza de futuro en la otrora taurina y exigente localidad de Colmenar Viejo. Porque si el pasado fue glorioso en su plaza de La Corredera, el presente es pésimo. Y todo apunta que el futuro puede ser peor, como hemos contado, y denunciado, en las crónicas de la pasada y desastrosa feria. Salvo que acontezca el casi utópico milagro de que vayan apareciendo aficionados que, como esta Asociación Taurina Cultural Toros de la Tierra, vuelvan a las exigencias que hasta hace unos años caracterizaron este lugar. Este grupo acaba de publicar un comunicado, que ofrecemos íntegro, dirigido al alcalde colmenareño y al concejal de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Medio Rural y Asuntos Taurinos, en el que denuncia la situaciòn. Un escrito que, por supuesto, suscribimos íntegramente. Porque sólo pide que la Fiesta se desarrolle en su integridad, sin engaños, y que se cumpla el reglamento que, desgraciadamente, el encargado de todo ello, el usía Eutimio Carracedo, ya un desastre en San Isidro, se lo saltó a la torera en cada festejo
Roca Rey muletea a su primer enemigo, de romos pitones, del que obtuvo una oreja.
Roca Rey muletea a su primer enemigo, de romos pitones, del que obtuvo una oreja. (Foto: Emilio Méndez)

Colmenar Viejo: bochornosa pantomima de la Fiesta en el cierre de la pésima feria 2023

El enemigo está dentro. No es menester que los antitaurinos peleen contra la Fiesta, qué va. Ya se encargan las manipuladoras estructuras que la dominan de acabar con ella. Y, cual escribíamos el primer día, la otrora respetada y difícil plaza de Colmenar es una de las grandes víctimas. Porque el espectáculo que cerró el ciclo de este año fue una pésima representación de lo que debería ser. Unos toros con la divisa de Zacarías Moreno, que eran mimosines sin un ápice de casta ni de bravura ni de fuerza ni de ‘na’. Con el agravante de sus astas romas, sospechosas de haber sufrido al barbero, y que de modo inexplicable pasaron el ¿reconocimiento? veterinario. Que para eso llegaban dos figuras como Roca Rey, que cortó una oreja verbenera, y Manzanares, de paso y sin compromiso. En definitiva, unos toritos que más que miedo daban pena y de los que no había que cuidarse, sino cuidarlos; o sea, la antítesis de la Fiesta.

Castella y Talavante,  paseados a hombros antes de salir de esta guisa por la Puerta Grande.
Castella y Talavante, paseados a hombros antes de salir de esta guisa por la Puerta Grande. (Foto: Luis Checa Martínez)

Colmenar Viejo: a Castella y Talavante les tocan dos orejas en la tómbola de La Corredera

La vida es una tómbola, tom tom tómbola, que cantaba Marisol hace tiempo, cuando el antiguo coso colmenareño era duro de pelar y las orejas llegaban con cuentagotas. Ahora, desde hace demasiados años, es en la nueva Corredera donde rifan trofeos que casi siempre tocan. Ya hay que estar mal, rematadamente mal para no echar alguno en el esportón de los toreros. Cual anduvo con las armas toricidas Diego Ventura, que se fue de vacío. No así Castella y Talavante, que obtuvieron doble premio con un encierro manejable y blando de Conde de Mayalde.

Colmenar: a Castella y Talavante les tocan dos orejas en la tómbola de La Corredera

Miguel de Pablo y Borja Jiménez muestran las orejas que cortaron.
Miguel de Pablo y Borja Jiménez muestran las orejas que cortaron. (Foto: Emilio Mendes)

Colmenar Viejo: doble petardo ganadero de Peñajara de Casta Jijona y San Martín

Se anunciaba pomposamente como Desafío Ganadero, tras el desastre del desencajonamiento de los anunciados Cuadri, que en el mismo y después en los corrales se destrozaron los pitones. Y el resultado fue un petardo de los de Peñajara y los de San Martín, que sustituyeron a los titulares. Unos y otros, en diferente gradación, ofrecieron escasas opciones a una terna de modestos con hambre de triunfo como el local Miguel de Pablo, el sevillano Borja Jiménez y el semilocal Ángel Sánchez. Aunque los dos primeros echaron al esportón sendas orejas sin fuste -o sea, ‘colmenareñas-, que en nada les van a ayudar en sus respectivos afanes.
Alejandro Chicharro fue paseado a hombros por el ruedo antes de salir por la Puerta Grande
Alejandro Chicharro fue paseado a hombros por el ruedo antes de salir por la Puerta Grande (Foto: Emilio Mendes)

Feria de Colmenar Viejo: sigue el desplome de la otrora tierra de toros y exigente afición

Colmenar, quién te ha visto y quién te ve. Lo que fue un ejemplo de tierra torista y afición exigente, a la que costaba mucho convencer para triunfar, hace tiempo que se ha convertido en un bochorno insufrible en todos los sentidos de la tauromaquia. Año tras año va descendiendo su nivel y parece que nunca toca fondo. De ahí que los triunfos no sean reales ni sirvan para nada, como el de Alejandro Chicharro, que salió a hombros tras cortar una oreja facilonga en cada enemigo, en este inicio de la feria.


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