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José Fernando Molina pasea las dos orejas que cortó al último bicorne como novillero
José Fernando Molina pasea las dos orejas que cortó al último bicorne como novillero (Foto: UTE Casas/Amador)

Feria de Albacete: Molina se despide de novillero por la Puerta Grande

Tres orejas para el paisano y dos para Víctor Hernández, que le acompañó a hombros

Fue el adiós soñado al escalafón novilleril en el que ha militado cinco temporadas. Ahí es nada: cerrar esta etapa triunfando con los ecos calientes de sus paisanos. Pongamos que se habla/escribe de José Fernando Molina, que echó tres orejas en su esportón y atravesó la Puerta Grande a hombros de sus seguidores. También descerrajó esa puerta Víctor Hernández, con dos trofeos, mientras que casi pasó de puntillas Álvaro Alarcón. Los tres ante un encierro muy cuajado y serio de Montealto, de excesiva nobleza almibarada, escasa casta, salvo el tercero, y justeza de fuerzas. Aparte de que menos el último, que tomó dos varas, el resto llegaron a la muleta con un leve picotazito. Por todo ello la emoción apenas caló en los tendidos.
Juan Leal pasea las dos orejas que obtuvo de su primer toto.
Juan Leal pasea las dos orejas que obtuvo de su primer toto. (Foto: UTE Casas/Amador)

Feria de Albacete: Juan Leal impone la ley del valor y corta tres orejas

La mediocridad de la Fiesta necesita emoción a arrobas, a la que se llega por la vía del arte más exquisito o por la del valor sin cuento. La trayectoria de Juan Leal -ayuno de lo primero- lleva años apuntando a esto último, que una vez más impuso a sus bicornes directamente y a sus dos compañeros de cartel, Antonio Ferrera y Álvaro Lorenzo, ambos con el denominador común de la frialdad, y la mediocridad, que apenas calaron en los tendidos. Todo ello frente a un desigual pero interesante encierro de Fuente Ymbro en cuanto al juego con otro denominador común: su trapío.
Crisitán Pérez con la oreja de su segundo novillo.
Crisitán Pérez con la oreja de su segundo novillo. (Foto: UTE Casas-Amador)

Albacete: Puerta Grande paisana para Cristián Pérez

La primera salida a hombros del serial taurino manchego no ha tardado en llegar, ya que en el segundo festejo, el hellinero y exalumno de la Escuela Taurina albaceteña Cristián Pérez la atravesó con los ecos calientes de sus paisanos provinciales. Otro tanto habría acontecido con el aventajado alumno de la misma escuela Alejandro Peñaranda, pero sus fallos con el verduguillo en el quinto se lo impidieron. Con un encierro de gran presencia y escaso fondo salvo el tercero de la divisa también paisana de Los Chospes, el francés Lalo de María no justificó su inclusión en el abono.
Diego Carretero en la faena al toro al que cortó una oreja.
Diego Carretero en la faena al toro al que cortó una oreja.

Feria de Albacete: festejo soso y oreja para Diego Carretero

Sólo dos cuestiones destacaron en la corrida que abrió el largo serial albaceteño de 11 festejos, 11. De un lado, que afortunadamente en Albacete sigue saliendo el toro, cual aconteció con un encierro de Montecillo con morlacos cuajados, enmorrillados, badanudos, serios y ofensivos. Otra cuestión fue su comportamiento desigual, dentro de su nobleza, con los los tres primeros si no encastados, sí codiciosos, y ayunos de casta el resto. Lo otro destacable, al menos en la estadística, es que la terna local acusó su escaso número de actuaciones, salvándose el trofeo que logró Diego Carretero en su primer enemigo.

Crónica de Miguel Ángel de Andrés

Chicharro muletea al sexto del último festejo del abono de Colmenar
Chicharro muletea al sexto del último festejo del abono de Colmenar (Foto: Luis Checa)

Alejandro Chicharro pone el broche de oro a la feria de Colmenar Viejo

Debería ser de obligatoriedad taurina que las ferias finalizasen con una novillada sin picadores, por varias razones, entre las que se me ocurren están el que sirven, al aficionado, para desintoxicarse taurinamente de tanto empacho de pases deslavazados y de faenas repetitivas en las que prima más la estética que la verdad; y a la vez,para contagiarse de las nuevas ilusiones de los que empiezan. Y eso es lo que ha sucedido en el ruedo de La Corredera de Colmenar Viejo, donde en la última de abono de 2022, tres jóvenes novilleros se han enfrentado, sin volver la cara, a una novillada, de desigual presencia y comportamiento, de Ginés Bartolomé.
Muletazo de Manzanares a su segundo toro.
Muletazo de Manzanares a su segundo toro. (Foto: Emilio Méndez)

Colmenar: la Feria acaba en su línea: tómbola de orejas y toros sin trapío

Entre todos la mataron y ella sola se murió. Afirma uno de los más conocidos y sabios refranes. Que puede aplicarse a la perfección a la fiesta en general y a Colmenar en particular. Lo que ocurre es que en esta otrora torista y exigente localidad duele más. Sí, porque se ha convertido en una del montón, sin ninguna personalidad a la hora de los regalos orejiles, y aún menos en las exigencias de presentación del ganado, por parte de un público jaranero y orejero, como en tantos sitios. Así ha transcurrido el abono de 2022, que en estas dos cuestiones básicas de la tauromaquia sigue cayendo en picado. Y, claro, así fue el cierre de las corridas, siguiendo la tónica de los días anteriores y de ferias anteriores.
Luque torea al natural a 'Mocito', al que cortó dos orejas
Luque torea al natural a 'Mocito', al que cortó dos orejas (Foto: Emilio Méndez)

Colmenar Viejo: Daniel Luque revienta la feria con la verdad del toreo

Y en eso llegó Daniel Luque. La tarde transcurría con mediocridad artística, a pesar de las orejitas que había cortado Alejando Talavante, cuando el festejo alcanzó su máxima dimensión. Porque aconteció la gran verdad de la fiesta: un toro fiero vendiendo cara su vida y un hombre valeroso enfrentado a él, domeñándole con técnica y creando arte. Hasta el punto que la faena de Luque a 'Mocito', que tal era el nombre del burel, puso en pie a los espectadores estremeciendo sus fibras sensibles. Dos orejas menores, una y una, cortó Talavante mientras que Morante decepcionó.
Los dos triunfadores de la tarde salen a hombros de La Corredera
Los dos triunfadores de la tarde salen a hombros de La Corredera (Foto: Emilio Méndez)

Colmenar Viejo: facilongas Puertas Grandes para Ángel Sánchez y para Francisco de Manuel

Ya lo afirma el sabio refrán: de dinero y santidad, la mitad de la mitad. Que se puede aplicar, en términos taurinos, claro, al segundo festejo del abono colmenareño: de triunfo y orejas, la mitad de la mitad. En referencia al doble trofeo que Ángel Sánchez y Francisco de Manuel lograron ante sus primeros bureles. Con una habrían ido bien servidos. Pero el usía quiso ser protagonista, y lo fue, del espectáculo y para sorpresa de todos desenfundó por dos veces el moquero blanco. El sosote encierro de Monte la Ermita, noblote y justo de casta en general tampoco ayudó a levantar la tarde a pesar de los óbolos presidenciales, que no alcanzaron, sin que se sepa la razón a Fernando Adrián.
David López torea al natural ante el último novillo
David López torea al natural ante el último novillo (Foto: Luis Checa)

Colmenar: buen toreo de David López en una novillada casi soporífera

Un coletudo escasamente placeado y justo de experiencia les mojó la oreja, en sentido figurado, claro, a dos de los mandamases del escalafón novilleril con gran número de festejos en su historial. ¿La razón o la sinrazón? Muy fácil: David López se lució en el bicorne que cerró un festejo aburrido rayando el sopor a excepción de ese buen final por parte del colmenareño. ¿La razón o la sinrazón? Muy fácil: un encierro descastado y flojo en general. y dos novilleros posmodernos, Jorge Martínez y Álvaro Alarcón, que no dieron la talla que de ellos se esperaba.
Salida a hombros de Ángel Téllez en la reciente Feria de San Isidro.
Salida a hombros de Ángel Téllez en la reciente Feria de San Isidro. (Foto: Plaza1)

San Isidro 2022: notable para los toros, aprobado para los coletudos y doble suspenso para el público

El santo patrón madrileño, como ha sido tradicional en estas recientes fechas hasta que el país sufrió la gravísima cornada del coronavirus, ha pasado lista a la situación de la Fiesta. Y como en todas las ediciones anteriores el examen dejó diversidad de calificaciones. Tanto para los bicornes, no olvidemos que son los auténticos protagonistas, como para sus antagonistas, los toreros, y para los asistentes, entre los que cada año hay menos aficionados y más público de aluvión. No es de extrañar, pues, que en lo que a exigencias se refiere, el cotarro haya suspendido, incluso por partida doble, como iremos analizando en este resumen. Algo mejor han salido de la prueba, con un aprobado raspadillo, los espadas, alcanzando el notable como promedio los ganaderos de bravo con los bureles que enviaron a la cátedra venteña.
Uno de los naturales de Sergio Serrano en su gran faena a 'Garañuelo'.
Uno de los naturales de Sergio Serrano en su gran faena a 'Garañuelo'. (Foto: Plaza1)

San Isidro: un gran Sergio Serrano se cierra la Puerta Grande por sus fallos a espadas

Para matarlo, virtualmente, claro. Pero no al toro, no. Para matarlo, virtualmente, claro, a él. Al torero, a Sergio Serrano. Quien tras una extraordinaria labor de toreo de oro puro al único victorino encastado, amén de pastueño -de un encierro que dejó mucho que desear en tal sentido y en fuerza-, a la hora de matarlo, al toro, claro y con la gloria esperándole de par en par, él se encargo de cerrársela con varios espadazos desairados. Para matarlo, virtualmente, claro, al torero. Del resto, poco que contar, la entrega total, como siempre de Román, y el birlongueo por acá y por acullá, más teatral que heterodoxo de Antonio Ferrera.

Uno de los naturales de Rafaelillo a su primer toro, del que obtuvo una oreja.
Uno de los naturales de Rafaelillo a su primer toro, del que obtuvo una oreja. (Foto: Plaza1)

San Isidro: oreja para Rafaelillo en un festejo plomizo con nuevo fracaso de Talavante

Muchos pensaban que en esta penúltima función del abono Talavante hacía su cuarto y postrer paseíllo, el extremeño, con sólo una oreja de escaso fuste cortada como paupérrimo balance en los seis toros anteriores, iba a salir a revientacalderas, a arrollar, a dejarse la piel y lo que hiciera falta para reivindicar la máxima categoría con la que se retiró hace cuatro años. Craso error. Porque volvió a defraudar con una actuación plana y vulgarota que acabó enfadando al respetable. Otro chafarrinón en su expediente similar al que al de Adolfo con una corrida descastada y blanda. Al menos, el siempre voluntarioso Rafaelillo cortó una oreja a ley, y Escribano, vulgar en lo artístico, pero se entregó con valor en el peligroso quinto.

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