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Desde la perspectiva catalana

Dámaso, o el rey del temple

Dámaso, o el rey del temple

jueves 31 de agosto de 2017, 14:59h

Dámaso González pasará a los anales de la historia del toreo por uno de sus ingredientes fundamentales: el temple. Le valían todos los toros: Victorino, Miura, Cuadri, Samuel Flores, y también lidiaba las ganaderías denominadas “comerciales”. Triunfó en todas las plazas de España y Latinoamérica (incluida las Ventas, donde le costó que le“consintieran”). Ha muerto un excelente torero,una sensacional persona que atesoraba las virtudes de la humildad, y el afán de ayudar a los demás..

Barcelona fue plaza clave en sus inicios, y formó un auténtico alboroto durante dos años en la Monumental, donde toreó multitud de novilladas, algunas en fechas seguidas: jueves y domingo…Y eso antes de tomar la alternativa en Alicante, en 1.969. Recuerdo de niño, sentado en los tendidos del 10 (sol y sombra), una novillada mixta con el maestro Paquirri,donde le sobrepasó en el número de orejas. Y la cara sorprendida del maestro gaditano “era todoun poema”, al ver aquel “revolucionario tan joven”, en sus inicios de novillero…Luego alternarían muchas tardes de triunfo, ya de matador, en todas las plazas…

Volviendo a Barcelona, puede considerarse, tras el binomio Bernadó-Chamaco, el fenómeno taurino más importante de la Monumental, ya en la década de los setenta. Habría que añadir, en menor medida, el del diestro retirado Paco Alcalde. En una de esas novilladas sufrió una cogida espectacular. Recuerdo antes de la siguiente corrida a mi compañero y amigo Rafael Manzano, que iniciaba sus pinitos periodísticos, reciénllegado de la clínica, con la sonrisay la sorpresa en el rostro: “se ha roto un montón de dientes, la boca casi destrozada, y está como si tal cosa!”- nos decía en presencia de su padre, de igual nombre, ya veterano crítico taurino, que escribía en La Prensa, y posteriormente en El Noticiero Universal. (1)

Alternativa.

Sorprendió que tomara la alternativa en Alicante, ya que su plaza fue en un principio Barcelona, y por supuesto Albacete. Cortó un rabo en la Monumental, ya en 1.980. El concepto fundamental de su maestría fue el temple, así como pionero del toreo de cercanías. Eso que ahora recibe una palabra horrorosa: “el arrimón”. Él fue el precursor, pero haciendo bien las cosas, con esos circulares sin que el toro le tocara la muleta, que engarzaba con otro, esa muleta haciendo el péndulo…Un veterano periodista, decía en la radio en 1.983, cuando surgió “el fenómeno Ojeda”, que hacía lo mismo el albaceteño. No es cuestión de hacer comparaciones, pero quedan muy por debajo otros matadores que han intentado- sin superarlo- ese tipo de toreo tan particular. De los actuales, sólo uno, en mi opinión, se le acerca, alargando el pase y pasándoselo por la faja…Pero Dámaso es irrepetible.

“La crítica dura” de los la década de los setenta (dice Pedro Ruiz que “un crítico, es un señor sin piernas que nos quiere enseñar a correr”), le “pegó” de lo lindo. Especialmente el fallecido Navalón, que contaba en sus crónica el número de muletazos. Algunos de ellos, le hicieron justicia, como ocurre siempre, más tarde… Algo parecido ocurrió con sus coetáneos “contrincantes”: Paquirri (del que se decía simplemente- pero en tono despectivo- que era “un buen profesional)”; y caso similar el de Niño de laCapea.

A finales de los 80 su estrella empezó a declinar, pero reapareció en el 91, ya en otra década, para dar la alternativa a Manuel Caballero. Y tuvo tiempo de sentar cátedra en la capital venteña (1.993). Volvió a retirarse y tuvo una última reaparición, que él mismo consideró equivocada, en las Fallas del 2.003, y en otra de “sus plazas”: Valencia, especialmente en la Feria de Julio.

Experiencias personales

Quien esto escribe tuvo oportunidad de conocerlo después de haberle visto torear cientos de veces, en la feria Septembrina de Albacete, gracias a El Soro, hace tres años. Pude constatar lo que ya intuía: su grandeza como persona y una virtud que poco seres humanos atesoran: la humildad. Creo que él mismo se dio menos importancia de la que tuvo…Antes le había saludado esporádicamente, como en el patio de cuadrillas de la Monumental de Barcelona, comentando nuestra común amistad con el hermano de Mari Carmen Camacho, ganadería donde tentaba con frecuencia. En su reaparición del 2.003 me lo presentó su hija, y colega periodística Sonia…

O en los aledaños del coso valenciano, en el 2.013, tras una triunfal novillada en la feria de Julio de Román, y Diego Silveti. Su madre falleció hace unos meses, y le escribí una carta manuscrita. Días después, hará mes y medio, hablé por teléfono con Dámaso por última vez. Nunca iba a imaginar que ya estaba, o a punto, de caer en un declive fatal de salud…

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