La reunión de la Comunidad Andina (CAN) celebrada en Guayaquil sólo sirvió para recordarnos que el bloque está dividido en dos tipos de países: Colombia y Perú, que están logrando altas tasas de crecimiento económico (único camino para combatir la pobreza) y han entendido la necesidad de profundizar sus relaciones comerciales con los mercados más importantes a nivel mundial, y Ecuador y Bolivia, atascados en permanentes campañas electorales o conflictos políticos y condenados a aislarse del entorno global a consecuencia del arcaico pensamiento de sus gobernantes. Bueno, la reunión también sirvió para que el presidente Correa, repitiendo casi al pie de la letra las palabras de Hugo Chávez, culpara por el debilitamiento de la CAN a Colombia y Perú, por haber negociado tratados de libre comercio con Estados Unidos.
Ante semejante declaración, uno se pregunta ¿qué esperaban los mandatarios “bolivarianos”? ¿Acaso que Colombia y Perú dejaran pasar la oportunidad de asegurar condiciones preferenciales para sus productos en el mercado norteamericano y, más bien, se unieran al ALBA, ese bloque encabezado por Venezuela que, en términos comerciales, representa menos que un estado grande de Estados Unidos? ¿O tal vez que nuestros vecinos, en lugar de negociar con su principal socio comercial, estrecharan sus relaciones con Irán, un país que no está ni cerca de reemplazar a Estados Unidos o la Unión Europea (UE) como mercado de destino y que destaca sólo por tener un presidente que ha sugerido borrar a Israel del mapa? ¿Y qué busca Freddy Ehlers al culpar por el fracaso de las negociaciones CAN-UE a los europeos? ¿Acaso responsabilizar a alguien más por su deficiente papel como Secretario de la CAN?
De modo que tras la cumbre de Guayaquil las cosas quedaron como antes: Colombia y Perú buscarán adelantar las negociaciones con la UE (principal destino de las exportaciones no petroleras del Ecuador); Bolivia y Ecuador se acercarán sólo a los países con regímenes afines a los suyos (o aquellos que signifiquen un desafío al “imperio”); y Freddy Ehlers continuará ejerciendo su cargo buscando congraciarse con quien, al fin y al cabo, le consiguió la “chauchita”.
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