www.diariocritico.com
El triunfo de Piñera

El triunfo de Piñera

martes 15 de diciembre de 2009, 22:37h
Actualizado: 23 de diciembre de 2009, 20:10h

El notable triunfo del candidato presidencial de la Coalición para el Cambio, identificada en términos políticos convencionales como de centro derecha, Sebastián Piñera, en las elecciones chilenas del pasado domingo 13, es un claro mensaje a América Latina de la preferencia de ese país por un modelo definido por la competitividad empresarial, el emprendimiento en la búsqueda de mercados y la democracia liberal.

Piñera es un típico representante de este modelo: proveniente de la clase media chilena, se ha convertido, gracias a su gestión, en un empresario millonario y exitoso, una especie de referente de lo que el país quiere ser. Por otra parte, Piñera ha dejado atrás el típico discurso empresarial de los años noventa, obsesionado solo por hacer dinero y figurar en el ranking de los triunfadores. Ha entendido que las demandas de globalización a ultranza tienen que poner los pies en la tierra. Su preocupación por la inclusión, por la responsabilidad social ha permeado las fronteras que dividían tradicionalmente la izquierda de la derecha. Piñera ha dado en el blanco al coincidir con el pedido de los chilenos de más empleo, seguridad y, en general, crecimiento económico solidario.

Paradójicamente, el porcentaje obtenido por Piñera del 44,03% -se habla de un triunfo histórico-, más allá de lo que se esperaba tanto por sus partidarios como por sus rivales, le señala como el elegido para llevar adelante el modelo económico chileno desarrollado en los cuatro períodos de la Concertación, en la que los votantes parecen haber perdido la fe de que pueda hacerlo.

La victoria de Piñera señala también que el pasado chileno dividido entre las figuras de Salvador Allende y Augusto Pinochet está quedando cada vez más atrás y que de lo que se trata es de una mirada-apuesta por el futuro. Ciertamente, Piñera no puede ser identificado con la figura del dictador que gobernó Chile desde 1973, pero los partidos que fueron los autores del fin de esa dictadura y del paso a la democracia, los de la Concertación, son hoy los derrotados por una gama de razones que van desde el desgaste hasta la pérdida de credibilidad en lo que prometen.

El triunfo de Piñera ha sido en todo el país. Obtuvo mayoría en todas las regiones y un alto porcentaje de votos en el Santiago metropolitano. Es la primera vez que la Concertación de partidos pierde tan ampliamente. A nivel del Senado y de la Cámara de Diputados, los representantes de lo que es hoy el oficialismo pasarán a ser minoría. La presidenta Bachelet, pese a su popularidad y aprobación, no pudo traspasar en votos ese afecto mayoritario del pueblo chileno.

Para los que afirman que existe una tendencia hegemónica de izquierda en América Latina, el problema siempre ha sido precisar de qué izquierda se habla, los resultados de las elecciones chilenas son un baño de agua fría. La convulsión que enmarca las elecciones bolivianas y venezolanas no tiene nada que ver con lo sucedido el domingo en Chile. Ni tampoco el retorno al pasado, a un Estado autoritario regentado por un dictador omnipotente.

alandazu@hoy.com.ec

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios