'Samsara' es una abstracción de los sentidos que permite, a través de la conjunción del movimiento corporal y la música, trasladar al espectador a aquellos lugares de donde procede el diverso repertorio de músicas étnicas que conforman este ballet, como Egipto, Irán, India, Nepal, China o Japón.
La danza sirve de nexo entre culturas dispares para aportar pinceladas de ritmo, belleza y crítica social a la situación de este conjunto de países que Víctor Ullate ha visitado a lo largo de tantos años y cuyo recuerdo e influencia han marcado mi vida, informó el Gobierno.
Según el director y coreógrafo, más que darle un significado a 'Samsara', sencillamente ha tratado de interpretar lo que sintió en momentos delicados y cruciales de su vida, en los que, "postrado en una mesa de operaciones, creyendo que todo se acababa", su mente "se dirigió a Oriente". "Ahora, gracias a la profesionalidad de mis bailarines puedo expresar esto sobre un escenario y compartirlo con el público", explica.
Nacido en Zaragoza, Víctor Ullate estudió con María de Ávila e inicia su carrera profesional con Antonio Ruíz Soler. Más tarde se incorporó en los Ballets del Siglo XX bajo la dirección de Maurice Béjart, compañía en la que permaneció catorce años y para la que interpretó solos como los de Phara, Ofrenda Coreográfica, Bhakti, El Pájaro de Fuego, Consagración de la Primavera, Romeo y Julieta, Cantata 51, Nijinsky Clown de Dieu, Ni Flores ni Coronas o Nomos Alpha, entre otros.
En 1978 Béjart creó para él Gaîté Parisienne, basada en su biografía, en la que Ullate interpretó el papel del propio Béjart. En 1979 el Gobierno español le encomendó la formación de una compañía de ballet clásico, la primera del país, que dirigió durante cuatro años.
En 1983 creó la Escuela 'Centro de danza Víctor Ullate', la cantera de la que surgirá su ballet, que se presentó con 22 bailarines en 1988. Desde entonces la compañía ha seguido cosechando éxitos por todo el mundo bajo la dirección del propio Ullate.
A lo largo de estos años ha obtenido numerosos premios, como el Nacional de Danza, la Medalla de Oro de las Bellas Artes, el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid en la modalidad de danza, el Premio Autor-Autor y el Premio de honor de los Max en 2008.
En el año 2000, puso en marcha la Fundación para la Danza Víctor Ullate, una organización sin ánimo de lucro que tiene como finalidad la promoción del ballet clásico en todas sus facetas, así como la formación técnica y humana de bailarines. Además, la Fundación pretende fomentar las manifestaciones culturales relacionadas con la danza y, de forma complementaria, con todas las artes en general.