Bono recuerda que "Siendo ministro de Defensa fui a una manifestación contra ETA, que el PP convirtió en una manifestación contra el Gobierno. Allí, me insultaron ('asesino') y agredieron (ver las imágenes de televisión)", señala en un comunicado. A su juicio, al PP le molestó y le molesta que "alguien que no sea votante suyo esté con las víctimas del terrorismo, con todas, y sienta los colores de España".
Rememora también que hubo un juicio "en el que ni siquiera se me llamó como testigo" y que el PP "propició que tres jueces le dieran la razón y condenaran a tres honrados policías". Recalca que la sentencia de estos tres jueces ha sido "casada y anulada por el Tribunal Supremo". El ex ministro recuerda sus nombres: Miguel Hidalgo, Rosa Esperanza Rebollo y Rafael Espejo-Saavedra.
Se pregunta si "los jefes del PP" pedirán perdón a los policías "o al gobierno de Zapatero al que llegaron a calificar de 'la Gestapo'". Y sigue preguntando sobre "¿quién pagará la factura del daño causado a tres servidores del Estado?".
A su juicio, si la sentencia del Tribunal Supremo hubiera dado la razón al PP, "hoy estaríamos soportando sus insultos. Como ha sido al revés, nadie pagará nada y nadie pedirá perdón".
A continuación, el ex ministro vuelve a preguntar si "¿quedará impune la tropelía de quienes se ponen la justicia por montera? o si ¿cobrará peaje político el pueblo español a quienes mienten y tratan de llevarse por delante el estado de derecho?".
Concluye afirmando que hoy "el Tribunal Supremo nos recuerda que no todo está perdido y que no quedará totalmente impune mentir en el 11-M para ganar las elecciones; ni enterrar con mentiras los cadáveres de 30 soldados muertos en el YAKOLEV, ni justificar una guerra ilegal en las armas de destrucción masiva que nunca existieron".