“Lo más importante es mirar hacia delante y hay que hacerlo con espíritu constructivo”. Son los argumentos del Gobierno para intentar pasar página cuanto antes en el espinoso asunto de Venezuela, encauzando las relaciones exteriores con la república bolivariana de igual manera que parece que empiezan a encauzarse con el vecino Marruecos.
Así lo ha confirmado la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. “Es lo mejor para los intereses ciudadanos”, dijo De la Vega al ser preguntada al respecto, ya que los intereses económicos son amplios y “miles de españoles viven en Venezuela y miles de venezolanos viven en España”.
En realidad, a De la Vega se le había preguntado por cómo quedaba la imagen del Rey después del incidente con el presidente venezolano Hugo Chávez en la pasada cumbre iberoamericana de Santiago de Chile. De la Vega eludió dar una respuesta concreta, señalando únicamente que “el rey ha sido una figura trascendental en la historia de nuestra democracia y sigue siéndolo”.
Por lo demás, el Gobierno ha decidido hacer ‘oídos sordos’ a las continuas boutades de Chávez en un intento desesperado de pasar página lo más rápidamente posible. El argumento es el siguiente: “Son muchas más las cosas que nos unen que las que nos separan”.
Un Constitucional ‘apartidista’
En otro orden de cosas, De la Vega se pronunció por la situación de bloqueo total por la que atraviesa el Tribunal Constitucional, justamente cuando este viernes se ha conocido la carta del magistrado Ramón Rodríguez Arribas desmintiendo las informaciones del diario El Mundo que sirvieron para que el PP recusara a tres magistrados del sector ‘progresista’.
“Respeto absoluto al Tribunal, a sus miembros, a su función trascendental y apoyo a su presidenta, en quien tenemos absoluta confianza”, fueron las palabras iniciales de De la Vega, momentos antes de hacer “una llamada a la responsabilidad”.
A ese respecto, De la Vega hizo un llamamiento a la responsabilidad de los partidos políticos, porque el Alto Tribunal “no debe ser utilizado en la lucha partidaria”.
Finalmente, respecto a la reprobación a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, aprobada este viernes por el Parlament catalán, De la Vega no pudo sino esbozar una sonrisa irónica: “Las decisiones del Parlamento de Cataluña no afectan al Gobierno de España”.