Como no solo de blogs vive el hombre, nos vamos a hacer eco de una
nueva conspiración que comienza a asomar su patita en la red, y que de aquí a no mucho tiempo saltará a los periódicos.
En un nuevo arranque de desvergüenza, el semanario ultra "
Época", dirigido ahora por
el homófobo Carlos Dávila, y los medios del grupo Intereconomia, si, esos mismos que siguen defendiendo la participación de ETA, el CNI, y la masonería internacional en el atentado del 11-M, acusan ahora al CNI de tener algo que ver con la muerte del magistrado
García-Calvo. Que manía con el CNI, oigan.
El texto del diario
LaNacion, que no se ha desdicho aún de ninguna de las barbaridades publicadas sobre el 11M es un auténtico prodigio del subjuntivo que como en una mala novela policíaca y apoyándose en las declaraciones de ese prócer llamado
Federico Trillo va desgranando hipótesis extraterrestres sobre la implicación de los servicios de inteligencia del estado en la vigilancia y muerte de un magistrado del supremo.
No falta nada en la trama poblada de poderosas pruebas: un informador del CNI a sueldo, pero que no está en nómina (!!!), un abogado habitual de la policia, un aparcamiento reservado...bueno, si, falta el ácido bórico, pero no se preocupen que seguro que termina saliendo.
Mejor sería que el señor Trillo se dedicase a preparar su defensa en el caso del Yak-42, que le va a hacer falta.